ME COGIÓ SIN SABER MI NOMBRE
ME COGIÓ SIN SABER MI NOMBRE
Empiezo por comentar que soy una mujer casada, me llamo candy, soy muy joven ando por los veinte y ya tengo tres años de casada. por problemas económicos decidimos vivir en casa de mi madre, mi esposo sale mucho de viaje por su trabajo así que lo veo casi cada quince días sino es que más. Después de terminar la preparatoria me casé y quedé embarazada, ahora tengo una niña de tres años, como no seguí estudiando un año más tarde inicié una carrera corta, me iba de maravilla, hice muchas amigas y me encantaba salir con ellas. He de decir que a pesar de ya tener una hija tengo un cuerpo en forma, siempre me a gustado verme bien y llamar la atención de los demás hombres. Lo que más me elogian es el gran trasero firme que tengo y la verdad me encanta y hago lo posible por mantenerlo. Cierto día las chicas me invitaron a salir, llamaron diciendo que había una disco nueva, que el ambiente era muy bueno, pues como la mayoría del tiempo estoy sola, acepté ir, guardando el secreto a mi esposo. Por la noche me llamó y platicamos un rato, luego nos despedimos y le dije k apagaría mi celular le mandé besos y colgué. Enseguida las chicas ya estaban en la puerta esperándome siempre andábamos en taxi, es mejor, nadie tiene que sacrificarse como conductor designado. El ambiente en el antro estaba muy bien, llenísimo, nos estábamos divirtiendo mucho, entre bromas y bromas ya habíamos bebido dos botellas así que estábamos alegres.
En la pista unos chicos nos invitaron a bailar, el chico con el que bailaba era muy guapo y me dejé llevar por la música y enseguida empezamos a bailar muy provocativamente, él me acariciaba el cuerpo con una delicadeza que me encantaba, me apretaba el trasero y me miraba fijamente. Nos besamos apasionadamente, el que me estuvieran mirando y que yo guardara mi secreto me excitaba muchísimo, podía sentir la humedad entre mis piernas y me daban ganas de quitarme la ropa ahí mismo. pero me controlé, pensaba que podía haber alguien que me reconociera…
Fui al baño y mi pareja me acompañó, cuando salí, me arrebató al rincón, y empezamos a besarnos otra vez, ahora sus manos recorrían todo mi cuerpo, me besaba el cuello, mi cuerpo pedía a gritos que me cogiera en ese rincón, me sentía muy excitada…
Bajé mi mano por su pantalón y sentí su verga durísima y sin más bajé su cierre y lo empecé a masturbar ahí mismo, no nos veíamos debido a la oscuridad, solo se podían ver nuestras sombras. y me dijo que nos quitáramos de ahí y en eso pasó mi amiga y dijo que ya debíamos irnos. Al salir tomamos un taxi y llegamos a un motel, las ganas nos estaban matando, nos desnudamos y besándonos caímos a la cama, empezó a bajar, primero besaba mi cuello y podía sentir mis líquidos escurrir de tan caliente que estaba.
Al llegar a mi conchita, primero me la lamió limpiando todos mis líquidos que había escurrido, sentía unas cosquillas por todo el cuerpo y gemía como loca, me chupaba toda mi conchita, sentía su lengua caliente recorrer mi sexo me metió sus dedos mientras me hacia el oral más rico cuando estaba a punto de acabar dejaba de chuparme y me volvía loca hasta que ya no pude más, gemía y gemía loca mientras sus dedos me hacían acabar. Me puso en cuatro patas y rozaba su pene en mi entrada, me hacía pedirle que me cogiera, le suplicaba que me la metiera ya, quería sentirla dentro de mi, y seguía besándome el cuello e iba metiendo un dedo en mi ano.
Era una sensación extrema, estaba super mojada y sin esperármelo de un solo empujón me metió su verga hasta el fondo, solo pude gemir, era demasiado grande.
La sentía muy apretada, pero, ¡que rica estaba! y empezó con un vaivén muy rápido, sentía su verga rozar por dentro y acabé enseguida, seguimos pero le bajó la velocidad, me la metía despacito, mmmm, y metía y sacaba sus dedos de mi año, no podía contenerme, estaba extasiada, sacó sus dedos y me lamía el culo como profesional, solo gemía, pedía por más quería más. Agarró y me volteó, y empecé a mamársela como no tienen idea, podía sentir mis líquidos y los de él ,eran deliciosos se la jalaba rápido con mi mano mientras le mamaba su glande que ya se notaba enrojecido se veía que lo disfrutaba, me decía que se la mamara más rápido…
De pronto sentí el chorro d semen correr por mi cara, seguí lamiendo todo lo que le escurrió limpié muy bien su pene con mi boca y nos besamos por última vez. Nos recostamos un rato, después me fui a enjuagar y me quité, dejé a mi acompañante durmiendo sin saber siquiera mi nombre, jaja, eso si fue algo para recordar.
