Publicidad:
La Coctelera

LOS RELATOS DE LOS VAGOS DE LA PLAZA; SECCIÓN Nº 2

Los mejores cuentos eróticos conseguidos en la red

15 Noviembre 2008

MI PRIMERA INFIDELIDAD


MI PRIMERA INFIDELIDAD

Hola a todos los lectores de esta página, les quiero relatar la historia de mi primera infidelidad, yo soy una mujer casada desde hace 17 años, y tengo dos hijas, y mi marido al que quiero mucho; tengo 39 años de edad, les cuento esto porque al escribirlo me he dado cuenta que mis remordimientos de culpabilidad se han desvanecido.

No les voy a contar que tengo un cuerpazo, soy una mujer normal talla 9 y mido 1.65 pero eso si de cara linda, piel y cuerpo muy cuidado para mi edad, sin gimnasio que eso si me da flojera. Les cuento lo que me sucedió, espero se identifiquen y me envíen sus comentarios.

Mi relación con mi esposo es buena, en lo sexual estable, pero desde hace 3 años que tengo una comadre o amiga Norma, con ella empezamos a contarnos nuestras cosas y con el tiempo nos tuvimos mucha confianza, como hasta para platicar nuestras cosas más íntimas. Salimos juntas a muchos lados, ya saben, compras, cine y hasta a bailar, cosa que yo nunca había hecho sola sin mi esposo.

Un día me invitó a uno de esos lugares donde se baila música de los 70`s, el caso fue que mi marido andaba fuera de la ciudad por su trabajo y mis hijas se quedaron en casa y yo me fui con Norma, mi forma de vestir es de una señora muy recatada y sencilla, pero esa vez me vestí algo diferente, por consejo de Norma, algo más provocativa… llevaba una falda muy corta de vuelo y una blusa que hacia resaltar mucho mi cintura y el cabello suelto, y mis sandalias altas que hacían levantar más mis glúteos, la verdad que de verme en el espejo me sorprendí a mi misma, porque sobre todo me sentía cómoda, a pesar de que no solía vestirme usualmente así.

Llegamos como a las 11 de noche de un viernes de hace 3 meses, el ambiente estaba muy especial, yo me sentía muy cómoda y la música ni que decir, era riquísimo estar recordando viejos y hermosos tiempos. Norma conocía muy bien el lugar ella había ido muchas veces antes. Nos fuimos cerca de la pista, y uno de los meseros nos ofreció una bebida que nos la mandaba el encargado, conocido de mi comadre Norma, yo casi no tomo, pero ese día fueron varias bebidas las que entraron a mi cabeza.

Bailé como nunca, los hombres me seguían con la mirada y nunca me dejaron sola en la pista, no me faltaba con quien bailar. Algunos de ellos hombres muy guapos también, pero sobre todo con mucho tema de conversación, yo creo que debido a tanta experiencia que teníamos porque la mayoría estábamos ya maduros, pero eso si nos sentíamos de 15 años, contábamos chistes y anécdotas, cuando el sonido de la música nos lo permitía.

Más tarde llegó un hombre a nuestra mesita, de algunos 35 años, muy simpático y muy atento, Norma me lo presentó, era Juan, y que era encargado del lugar, y se quedó con nosotras en la mesa, no pasó mucho tiempo cuando ya estaban Norma y Juan amarrados en largos besos y manos por todos lados, y yo seguía bailando con quien me sacaba a bailar, que no me faltaban esa noche.

Ya después como a la 1.30 de la madrugada, yo seguía bailando, y veo en la mesa que estaban con Norma otros dos hombres, además de Juan, ellos estaban platicando y riendo, y luego Norma me hace la seña de que me acerque, yo dejo de bailar y le digo que gracias al señor con quien estaba bailado, y me acerco, me presenta a los dos hombre, resultaron ser encargados de seguridad del lugar, que nos invitaban para que más tarde nos tomáramos unas copas con ellos.

Juan era un hombre grande, de brazos velludos, y sobre todo de espalda muy ancha, un verdadero macho, y un caballero a la vez, y los otros dos de seguridad unos era Manuel, un jovencito muy amable y divertido, y Nicolás un hombre de cabello castaño rizado, con cara de mujeriego, muy alto y lo que más me llamó la atención de él fue su voz, muy sensual y sobre todo…amigas lectoras…unas pompas que siempre me han llamado la atención los hombres que se les marcan fuertes, con ganas de darles nalgadas.

Nicolás resultó ser muy aventado, y cuando menos esperé ya me abrazaba y me decía cosas al oído demasiado cerca de mi, cosa que a mi me empezaba a perturbar, pero solo eso, yo sabía que pronto nos iríamos y por más aventado que fuera Nicolás, yo estaría segura en compañía de mi comadre. Eso creía yo.

Después Nicolás cada vez buscaba la oportunidad de acercarse más a mi, me decía que me veía muy bonita en mi minifalda, me tocaba las piernas y yo le decía que era casada que ya se estuviera tranquilo, me dijo Nicolás al oído: -Las casada son mi debilidad, me gusta mucho gozarlas, hacerlas sentir lo que en su casa no les dan.

El caso que yo estaba ya comenzando a sentirme un poquito mareada, pero excitada por la forma de hablarme de este hombre, nunca nadie lo había hecho así, tan autoritario y sobre todo, muy seguro de que yo iba a gozar con él, se me acercó a mi cara y me robó el primer beso, yo al principio lo quise quitar, pero después al sentir su aroma cerca de mi, su forma de besarme tierna, y al mismo tiempo tan fogosamente, que no pude resistirme y yo misma abrí mi boca, para recibir su lengua grande dentro de mi boca, y sentí los besos más cachondos de mi vida, y al mismo tiempo sus manos se metían entre mi falda, tocaba mis muslos y yo en lugar de apretar las piernas como señora recatada, las separaba un poco.

Me preguntó que si me sentía incómoda en la mesa, para esto Norma estaba ya con Juan a todo lo que daba, la besaba y le metía una mano en sus pechos y lo que me sorprendió fue ver que el jovencito le estaba tocando al mismo tiempo sus piernas.

Yo para ese momento ya me sentía excitadísima la verdad, como hacia mucho tiempo que no lo sentía, mi tanguita ya húmeda, sabía que estaba mal lo que estaba permitiendo que pasara pero me sentía en las nubes, con esas manos fuertes de Nicolás en todo mi cuerpo y su lengua en mi boca y luego mi cuello. Nicolás me invitó a salir del lugar, me dijo que lo esperara un momentito afuera en el estacionamiento, yo esperaba afuera, salió él y lo pude ver mejor, hombre corpulento, alto, mediría como 1.85, conforme se acercaba, se le notaban un pecho velludo fuerte con su camisa a medio abrir y unas piernas enmarcada por un pantalón muy ceñido que dejaba notar un bulto muy grande.

Se acercó a mí y me dijo:

-Norma acompáñame te quiero enseñar algo, y fuimos hacia la parte trasera del estacionamiento, ya casi no había carros solo unos cuantos, me llevó hasta lo más oscuro, me recargó en un carro, me abrazó y me empezó a besar. Sentí sus manos dentro de mi falda, y como de un momento a otro sin darme cuenta ya tenía su dedos frotando en mi rajita, que uso casi totalmente depilada, mi mente me decía no Ana, estás loca, ¿que haces?, pero mi cuerpo, sobre todo mis piernas me flaqueaban, estaba excitadísima, mi respiración la sentía acelerada, de la emoción de sentirme deseada de esa manera.

Le dije a Nicolás con toda mi seriedad, si es que podía tener yo a esas alturas, -Soy casada Nicolás y esto que estamos haciendo no está bien.

Se acerca a mí y me dice…Ana, si se ve que estás bien necesitada de marcha, las casadas son las más cachondas, y te voy a disfrutar como nunca te lo ha hecho tu maridito, que no te sabe dar todo lo que te hace falta. Me di cuenta a mi pesar que me calentó mucho que me hablara así, tan autoritario, yo estaba acostumbrada a hacer el amor con mi marido y que había sido el único en mi vida de casada, no a hacer sexo, y lo que íbamos a hacer era solo sexo para Nicolás.

Pero me dejé llevar, Nicolás me recargó más en el carro y me abrió mi blusa y me bajó mi sujetador y sin pensarlo me empezó a besar mis pezones, que en eso estaban más que levantados, después me los succionaba mientras su dedo ya me entraba suavemente en mi rajita, sentía como me levantaba los pies del suelo para poderme estar haciendo de todo. Tomó mi mano y la puso en su pene sobre el pantalón, y sentí su pene, la sentí hermosa, sentí una desesperación de quererla apretar, la empecé a frotar sobre el pantalón y sentía una pene grueso y muy grande, mucho, mucho más grande que el de mi esposo, en ese momento, él me dejó de chupar mis pechos y me dijo.

-Este carro es mi compañero, le abrió la puerta de atrás, me sentó en el sillón y él de pie, me dijo…-Bebe, se ve que estás desesperada por comerme la verga, se desabrochó el pantalón y bajó su bóxer y saltó una verga hermosa, monumental, grande, venosa, inmediatamente la toqué, estaba muy calentita y se sentía tersa, pero a la vez pesada, yo muy pocas veces le había hecho sexo oral a m esposo, él me insistía pero a mi me daba vergüenza, entonces Nicolás me la acercó a mi cara y me dijo:

-Ana, dale unos besitos para que le vayas tomando sabor…yo abrí mi boca, ¡que sabor a macho! le empecé a besar la punta, y abrí más mi boca y sentía como estaba poniéndose más dura y más grande, no me cabía toda, le sentía los testículos grandes y se los lamía también con la punta de mi lengua y mucha salivita, y me dijo:

-Métetela toda, trágatela toda, así Ana, abre la boca, que la mamas riquísimo, me tomó de mi cabello y me obligaba a meterla cada vez más, yo sentía como llegaba muy dentro, él se empezó a desesperar y me obligaba a metérmela más, mientras tanto me metía dos dedos en mi rajita, los frotaba despacito y luego más rápido, uffff que delicia se oía como se producía el ruido clásico cuando entran y salen los dedos en una rajita muy húmeda.

Nicolás me dijo:

-Trágatela toda putita, que ve voy a culear rico y vas a ver porqué las casadas me siguen buscando después de que les meto toda la verga dentro. Tu puto maridito no sabe que su esposa es toda una putita calienta pollas, porque eso es lo que querías hacer hoy, calentar a todos zorrita, pero no sabías que hoy te tocaba recibir tu ración de verga, sigue chupando puta, que estás buenísima y te está saliendo lo zorra que llevabas dentro, porque mira como mojas mi dedos de imaginar como te voy a tener ensartada.

Así con mi blusa abierta y mis pechos sobre mi sostén y mi falda arremangada, me dijo……hazte hacia adentro putita que te voy a frotar tu panochita un rato, hasta que grites que quieres que te la ensarte toda la verga amor, te va encantar chiquita.

Yo en ese momento que me hacía a un lado, me di cuenta que me excitaba de manera importante que me dijera putita, y precisamente que me lo dijera en mi cara y sobre todo la forma como lo hacía un macho que sabía perfectamente que su presa estaba necesitada de placer.

Me recostó en el asiento, me levantó las piernas de una manera muy cachonda, me besaba mis pies, mis muslos y me quitó mi tanguita blanca, me subió un poco más la falda, si se pude decir, y me abrió una pierna hacia adelante, se recostó sobre el asiento con la puerta abierta y sentir su lengua tocar mi clítoris, fue el acabose, que hombre, que bestia para lamer, luego succionar y después seguir lamiendo, así hasta que de repente se deslizaba hasta mi ano, sintió mi respingo y me preguntó:

-¿Qué, no te gusta? le dije lo que pasa que eso nunca me lo habían hecho, pues ahora vas a descubrí cosas nuevas, dolorosas pero ricas, y se reía y seguía comiéndome de una manera riquísima, me acordé en ese instante por última vez que era casada y me dejé disfrutar de mi macho que tenía enfrente. Metió tres dedos en mi rajita hasta adentro, y fue el acabose, tuve un orgasmo fuerte, salían líquidos de mi rajita a montones y me dice:

-Bebe te corres con muchas ganas… y seguía lamiéndome y besándome mi clítoris.

Sentía mis piernas temblar por mi reciente orgasmo, cuando le dije que mis piernas me temblaban, me dijo que me recostara de ladito, levantando mi culito, de manera muy cariñosa, hasta melosa diría yo, me abrió de nuevo una pierna, así acostada de lado de espaldas a el y sentí su vergota si vergota por cabezona, frotarse en mi encharcada rajita, me la frotó varias veces mientras me apretaba mis pechos, y me decía a la altura de mi cuello:

-Ahora si putita a ponerle bien plantados los cuernos a tu maridito que no te sabe llenar, abre más la piernita y me metió la cabeza, uffff agggg yo me sentía abierta, sentía como iba entrando poco a poco, y yo misma decía, que rico asiiiiiiiiiii… Y me decía; -Putita, ¿la quieres toda dentro?, ahí te va, y que hace fuerza y me la ensartó toda…..aaaagggggggggg realmente sentía como me abrían en dos, era un placer enorme, sentirme llena, como me abrazaba, como me besaba la espalda mi cuello y yo ya estaba gimiendo, aggggggg, aggggggg, que rico tenerlo dentro de mi.

Me la estuvo metiendo y sacando muy lentamente y esa forma era increíble de sentir como me iba llevando de nuevo a otro orgasmo, me salía casi toda y de nuevo me la enterraba firme, me abrazaba, y luego como Nicolás se empezaba a desesperar y a morderme suavemente la espalda, como si supiera que de esa manera iba a acelerar mi calentura, porque yo misma pedía más.

Me la sacó y se sentó y me pidió que me sentara de espaldas al él, yo recargada en el asiento delantero, me ensarté sola el vástago de verga en mi panocha, ufffffffff, aggggggg, sentí como me entró integra, y entonces si que fue la culeada de mi vida, él me ayudaba a subir y bajar, sentir una verga así tan dura dentro, que frotaba mis paredes vaginales de todas formas, dándome placer en lugares donde nunca había sentido un pene dentro.

Nicolás me dice:

–Bebe, ¿te gusta que te coja tu macho? me decía: -Te lo dije, las casada son las más putas porque quieren solo gozar de un buen macho que las haga sentir verdaderamente llenas de verga, para que se den gusto ensartándose solas, y ahora te voy a meter la verga por el culo, para ponerle completito el cuerno a tu puto maridito.

Me levantó, me la sacó y le dije que mejor le seguía chupando el pene, me dijo: -Putita las cosas se hacen a mi manera y me la puso directamente en mi ano, cerradísimo, sentí lo duro de su punta y como hacía yo esfuerzo agarrada del asiento delantero para no sentarme, hasta que mis piernas no pudieron más y mi misma rajita con sus jugos se resbalaban a mi ano y sentí como la punta entró muy apenas.

El dolor era soportable y me dejé hacer, pero después cuando la quise meter más, el dolor era insoportable, ayyyyyyyyy, creí que me iba a desmayar y me dijo: -Ya puta, ya vas a gozar y metetela toda Anita.

Me presionó de mi cintura y me fue entrando toda, sentía que me haría daño, yo sudaba a mares todo mi cuerpo y el dolor seguía más, pero oír que me decía: -Bebe, putita, zorrita mía, me calentaba mucho y sus dedos fuertes meterse de golpe en mi rajita fue el dilatador total, y me dejé enterrar todo el vergón de Nicolás en mi ano.

Después de rato yo misma era la que decía: -Amor culeameeeeeeeeee toda, quiero más verga, dame más verga, la quiero toda dentro, yo misma me levantaba y me la volvía a entrar, ufffffffff, aggggggg, hasta después de otros 15 minutos, me levantó me agarró del cabello y me dijo: -Te voy a echar la leche en tu boca, yo me agaché y no sabía que hacer, abrí mi boca y una bocanada de esperma inundó mi boca, me daba asco comerlo, pero de nuevo sus dedos en mi rajita lo hicieron más fácil, y me comí todo, luego me recosté sobre su pecho después que con sus dedos me hizo tener mi último orgasmo de la noche.

Nos vestimos lo mejor que pudimos y entonces me acordé de mi comadre, le dije que lo más seguro es que me hubiera dejado a mi ahí, sin saber ella donde andaba yo, Nicolás me dijo: -No te preocupes, ahora se la han de estar cogiendo Juan y Migue en las oficinas, así como le hacemos los tres con ella siempre que viene aquí, es más dijo Nicolás, -Norma misma me dijo que tú eras muy recatada y que se veía que necesitabas marcha y yo me apunté para hacerte gozar chiquita, y al decirme esto me tomó de mi barbilla y me besó.

Después vi a mi comadre y le reclamé su osadía, de haberme hecho hacer eso, y me dijo: -Comadre a poco Nicolás no te cogió como un macho desesperado, sediento de casaditas necesitas como nosotras. Jajajajajajaja, nos reímos y lo empecé a aceptar.

RELATO DE REGALO

servido por elpaskin8 5 comentarios compártelo

5 comentarios · Escribe aquí tu comentario

anonimo

anonimo dijo

jajajajajajajajajajaja que puta.................. y me crei que se te libero el remordimiento, eso lo vas a tener toda tu vida, pero bueno por lo menos disfrutastes...............jajajajajajajaja

29 Abril 2009 | 06:33 AM

juan

juan dijo

hola dejame decirte que tu primera infidelidad estuvo buenisisisima eres toda una hembra y sabes a mi me gustarai ser otra de tus infidelidades y mas a un convensemos a tu marido para que nos vea cogiendo te parece linda te envio besos en todo tu cuerpecita juan mi correo es julum5@hotmail.com saludos

4 Mayo 2009 | 10:12 PM

M.B.L.

M.B.L. dijo

que buen relato, me gustaria saber mas de esta putita y me gustaria saber como se la cojen eso tres machos

9 Junio 2009 | 12:50 AM

caballero

caballero dijo

Tu historia estuvo muy caliente , que rica debes estar
te dejo mi correo cachtango@hotmail.com

28 Julio 2009 | 07:47 PM

carlos

carlos dijo

quiero que te conete y me agregues

10 Octubre 2009 | 01:44 AM

Escribe tu comentario


Sobre mí

Avatar de elpaskin8

LOS RELATOS DE LOS VAGOS DE LA PLAZA; SECCIÓN Nº 2

ver perfil »
contacto »
Website counter

Fotos

elpaskin8 todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera