LO HICE CON MI CUÑADO

Soy una mujer divorciada con dos hijos mayores y de 46 años, una noche navegando por la red encontré esta página de los relatos y me mantuve leyéndolos, con ellos me he excitado y me ha dado ánimo a comentar lo que viví con mi cuñado. Yo he sido una mujer muy desinteresada del sexo y con las dos parejas que he tenido ha sido de muy poca calidad, tanto así que he estado muchos años sin vinculaciones sexuales ni deseos.

Ocurrió en un viaje a la Capital en donde me hospedaría en el apartamento de mi hermana y cuñado, ellos estas establecidos ahora en USA, pero mi cuñado tuvo que viajar a Caracas y coincidimos en el apartamento, él siempre ha sido algo picarón conmigo aunque jamás me había propuesto nada, a mi siempre me ha llamado él la atención pero no se porque realmente, yo no soy una modelo, estoy ahora algo gordita y mi fundillo es grande y redondo y mis pechos son normales.

Cuando ya teníamos unos días allí, una noche me invita una copa de vino con unos pasapalos, yo no suelo tomar así que a la primera copa me mareé un poco pero estaba llena de conciencia, entramos en el tema de las aventuras y él me decía que era difícil de creer que yo no tuviera pareja ni nadie asechándome, siempre destacaba que estaba muy buena para creer eso, me invito la segunda y el tema se fue calentando, yo me paré para ir al baño y él me bloqueó el paso y me dijo que tenía que pagar peaje, yo me reí y le seguí el juego, me agarró por la cintura y me dio un beso en la boca, reaccioné a los segundos y lo aparté, y me fui al baño, yo me puse nerviosa y rabiosa, pero a la vez me encendió como mujer, pensé mil cosas en el baño pero volví al lugar para seguir conversando, picando y bebiendo…

Al terminar la segunda copa, mis pensamientos estaban en el beso y lo encendida que quedé, pero yo debía seguir manteniéndome fuerte y en rechazo, él me preguntó si me gustó el robo del beso y yo evadía, se me acercó nuevamente y me besó de manera más fugaz en la boca, yo le decía: …¿Pero que te pasa? Estás loco..., y él me decía: Loco por ti, yo no sabía que hacer y le dije: Mejor me voy a dormir…

Al pararme me agarró por la cintura y me pegó a su cuerpo, yo intenté zafarme pero era inútil, me dijo, dame un beso y te suelto, en esos segundos mi cuerpo se estremecía al sentir el suyo totalmente pegado al mío y llegó el beso y fue de lengua, yo con mis manos trataba de zafármelo pero su fuerza me superaba, y en el medio de la pelea con mis manos yo terminé respondiéndole el beso, ya mi fuerza cedió por los tragos, el deseo y el cansancio, y recuerdo que bajé mis brazos y dejé que me hiciera todo,sus besos y toqueteos me encendieron y aunque aun era pasiva, por miedo y por vergüenza, noté que mi cuerpo se estremecía, él me fue llevando contra una pared y allí me pegó y me apretaba durísimo…

Sentía su miembro contra mi vagina y estaba volviéndome loca, ya estaba acompañándolo en movimientos, sus manos ya tocaban mis senos y de una manera magistral me había desatado el sostén, ya tenía el pantalón desatado y tocaba mis pantaletas por todos lados, a mi aun me quedaba algo de vergüenza y por instantes le decía, esto no puede ser, detente, pero a la vez gemía y le respondía sus besos, ya llegó el momento que sin despegarse me condujo a la habitación y me tiró en la cama, allí con su peso y destreza se acomodó metiendo una pierna entre las mías.

Yo llena de vergüenza y súper excitada, ya me levantó la franela y dejaba mis senos fuera, los agarraba y me los besaba, allí fue que me convencí que no había nada que hacer ni resistencia que imponer, ya sus manos se introducían por debajo de mi pantaleta y acariciaba mi húmeda cuquita, ya le anuncié con mi humedad que estaba lista y que seria su mujer.

Me quité la franela y me bajé los pantalones, quedando en hilo dental, él se fue desnudando quedando solo en interiores, allí pude verle su miembro completamente erecto, era inmenso, jamás había visto uno así, ahora entendía muchas cosas y como mi hermana le aguantaba sus muchas travesuras, en el acto del desnudo no me dejó de besar, tocar y acariciar y mi excitación avanzaba de manera jamás experimentada, me empezó a mamar mis senos y con una mano me agarraba el pelo de la nuca y la otra se introducía debajo de mi pantaleta y llegaba a mi clítoris y vagina, era un mar de líquidos, yo ya jadeaba y me estremecía, cuando me metió un dedo, y otros más, sin dejar de mamarme las tetas abrí las piernas todo lo que pude y tuve un orgasmo maravilloso, me estremecí, grité, luego me puso de lado y acariciaba mis nalgas y allí empezó a bajarme mi hilo dental…

Al hacerlo me abría las nalgas y me tocaba el culo, era estremecedor, descubrí allí algo que jamás había sentido, él se sacó su interior y estacionó su cara en mi vagina, chupándola de una manera exquisita, estaba en el cielo… mientras me chupaba mi clítoris me tenía metido dos dedos en mi vagina, oprimiéndolos en la pared superior, pronto sentí otro en el culo, estaba gritando y moviéndome como una desesperada hasta que llegué a un orgasmo sin igual, él me buscó la boca y pude besarlo bebiéndome mis líquidos, era excitante, yo le decía métemelo, lo quiero sentir, párteme please, y él me dijo, ¿Y no lo vas a besar?

Yo me quedé cortada sin responder y cuando me di cuenta tenia su pene en mis labios, lo empecé a besar y mamar, era una delicia, el morbo se me encendía y cada vez que me lo introducía en la boca me imaginaba el placer que sentiría cuando me penetrara, él se movía y eso me excitaba, él me quería atravesar más allá de la garganta, estuve un rato así y él mismo se acomodó encima de mi y me lo colocó en la entrada de mi vagina, ya sentía como mis labios cedían sin resistencia y yo buscaba movimientos para que me penetrara, así me tuvo un rato sin dejar de besarme, tocarme las tetas, cadera cintura y nalgas, buscaba mi desesperación hasta que lo logró y le dije que me atravesara, cogeme soy tu hembra, me preguntaba… ¿Que quieres?… y le respondía que me cojas, soy tu puta…

Esto parecía que es lo que quería escuchar y me lo fue metiendo poco a poco y yo gemía deliciosamente y sentía el mejor de los placeres, hasta que me tragué su pene completo, jamás pensé que entraría todo, no sentía dolor ni incomodidad a pesar que también era bien grueso, ahora él era mi dueño, se movía magistralmente y no tardé en reventar un orgasmo, lo besaba y le decía mil cosas, así mismo, me volteó y yo le levanté mi culo, me agarró por la cintura y me penetró desde atrás…

De esa forma su pene acariciaba una zona de mi cuca que me hacia ver estrellitas, no tardé en moverme como una puta desesperada y darle otro orgasmo, me colocó de lado y me cruzó las piernas y me lo metió, era como la primera vez, en cada posición sentía como una nueva y primera penetración, él se movía como un salvaje y me daba durísimo, estremeciendo todo mi cuerpo, mis senos se movían y esto lo excitaba mucho, le dije que iba a explotar y me dijo, hagámonos juntos y tuvimos un orgasmo al unísono, el placer del orgasmo se mezcló con el placer de sentir toda su leche en mi concha.

Nos quedamos dormidos y despertamos haciéndolo otra vez y el resto de los días fue sexo, sexo y sexo, y al final sabia que pasaría, me lo hizo por atrás, sufrí mucho pero el fue muy delicado, termine encantada con la penetración anal, pero que no cuento detalles por algo de vergüenza, pero fue lo máximo.

RELATO DE REGALO