MI QUERIDO SOBRINO
MI QUERIDO SOBRINO
La historia que ahora os cuento ocurrió ya hace muchos años. Tendría yo cerca de los 60. La relación con mi hermana pequeña y con su familia era excepcional, nos queríamos, y nos queremos muchísimo. Sus hijos son como si fueran míos. A pesar de que nosotros vivíamos en la capital y ellos en un pueblo… nos veíamos bastante y disfrutábamos mucho del tiempo que pasábamos juntos.
Hace algo más de 20 años mi sobrino Carlitos (nombre ficticio para que mi familia no lo descubra), le sigo llamando cariñosamente con el diminutivo a pesar de tener ahora 45 años), sufrió un terrible accidente, no puedo decir que fuera un atropello pues fue él quien se tiró delante de un coche que circulaba como loco… para evitar que un niño de 4 añitos fuera atropellado por aquel irresponsable. Al niño no le pasó nada, solo algún chichón que se produjo en la caída que tuvo al ser empujado por mi sobrino. Pero mi Carlitos se llevó de lleno todo el golpe. Varios huesos y costillas rotas, contusiones y, lo peor de todo, un gran golpe en la cabeza que a punto estuvo de llevarle a la tumba.
Tenía una hemorragia cerebral bastante importante de la que le tuvieron que operar, una operación muy delicada. La operación salió todo lo bien que podía salir... pero estuvo una semana en coma, entre la vida y la muerte. Gracias a los médicos y su fortaleza física consiguió sobrevivir... aunque todavía nos quedaba la angustia de saber si iba a ser como un vegetal o a saber con que limitaciones… pero Carlitos es muy, muy duro… y salió adelante sin secuelas mentales. Después de casi un mes en el hospital fue dado de alta… Ahora venía un período muy largo de rehabilitación para recuperar sus maltrechos huesos y todo su cuerpo del accidente y del mes de inactividad. Trabajó muy duro y con gran sacrificio pues él para el ejercicio físico era muy vago.
Durante este tiempo vivía en nuestra casa pues la rehabilitación solo estaba disponible en la ciudad. Yo le veía luchar día a día y me sentía orgullosa de él. Carlitos siempre fue muy cariñoso, pero ahora lo era aún más. Como el decía: He estado con pie y medio en el otro barrio… y como dice el refrán nunca valoras lo que tienes hasta que ves que lo pierdes... He visto la excelente familia que tengo, que habéis estado en todo momento conmigo, apoyándome, dándome los ánimos que necesitaba cuando estaba más abatido, dándome siempre muchísimo amor y cariño... y por eso ahora lo valoro más que nunca. Os compensaré con creces por todo lo que habéis hecho por mí.
Y doy fe que así era, siempre estaba pendiente de los demás, de darles un mimito cuando estaban más tristes, de ayudarles, de tener detallitos como traerte una flor porque celebrábamos San Queremos como decía él, o sea que estaba dando un paseo por el campo, de lo mucho que andaba para su recuperación, veía una flor bonita… y se la llevaba a su querida tía… o se ponía a buscar setas o a pescar truchas para que su tío, mi marido, al que le encantan, tuviera una cena excelente. En fin, miles de detalles preciosos que nos hacían la vida muy agradable.
Pero llegó una temporada, casi dos meses después del accidente y, a raíz de una de tantas revisiones que le hacían, empecé a verle preocupado. Yo le veía raro, como más alto, pero imaginé que sería por la delgadez que tenía. Él se seguía desviviendo por nosotros, sonriéndonos siempre y con el buen humor que le caracteriza… pero le conocía como a mi propio hijo, o más... y sabía que algo iba mal, en su mirada había algo de preocupación. Por mucho que le preguntaba, siempre decía que todo iba bien... que él era duro de pelar y lo único es que estaba mentalmente un poquito cansado de tanto luchar... Pero yo sabía que lo decía para que no nos preocupásemos. Hasta que un día después de mucho insistir hablamos a solas pues no quería que se enterase nadie más y me contó la verdad.
Tía, hay un problema muy grande. Desde hace un tiempo estoy notando que la ropa me queda más pequeña, que estoy creciendo y sobre todo de los genitales. Se lo dije hace un par de semanas al médico y me han estado controlando estoy en lo cierto, he crecido a lo alto y en mayor proporción de los genitales. El problema es que nunca se les ha dado este caso, no saben que es... si es de que con el golpe en la cabeza el cerebro se ha descontrolado y esta mandado mensajes a mi glándula del crecimiento, o que unos de los golpes afectó a esta y se ha vuelto loca… El caso es que estoy acojonado… pues si sigo creciendo así mis huesos no podrán aguantar mucho tiempo. Por favor no digas nada a nadie sobre todo a mis padres pues no quiero que sufran más.
Yo me quedé hecha polvo. Si la cosa no cambiaba le podían quedar unas semanas, o como mucho quizá un par de meses de vida. Un joven tan bueno, con solo 25 años, con todo lo que había luchado por estar vivo... no se merece la muerte. Mi marido, como todos los hombres de su época, no se enteraba de nada. Que poca psicología tienen los hombres... pero yo veía que la cosa no iba bien... Y que Carlitos a veces tenía ataques de dolor por la zona de los genitales. Un día surgió que nuestro hijo vivía en otra ciudad y teníamos que ir a ayudarle con sus hijos por unos problemillas familiares… pero yo no quería dejar solo a mi sobrino en este momento... así que decidimos que fuera mi marido y yo me quedaría a cuidar a Carlitos.
Al día siguiente por la tarde tenía mi sobrino otra revisión, volvió bastante preocupado.
¿Qué te han dicho?Que sigo creciendo... y que el tiempo se acabaTranquilo que seguro que sales de esta. ¿Y de los dolores de tus partes?Pues que por lo visto debo estar experimentando el último crecimiento de la adolescencia… y por eso mis genitales crecen mucho más que el resto del cuerpo, las hormonas se disparan y tengo una producción de semen que ni una Central Lechera. Que más vale que me desahogue varias veces al día para evitar el dolor de testículos. Y a mí eso no me llena… pues a pesar de que me masturbo varias veces al día... necesito estar con una mujerPues ya sabes, si quieres te presto dinero para que vayas a desahogarteYo no quiero estar con una mujer para la que solo le importa el billete que llevas. Si estoy con una mujer quiero que sea porque ella quiera y porque me desea.
Pues búscate alguna chica¿Con estas pintas que parezco un crucifijo de puro delgado que estoy? Y además si ligo con alguna jovencita... ¿para qué? Para que no me deje hacer nada y me venga a casa con el calentón. (Así ocurría en mi país en aquellos años 80). Lo que me faltaba.
Además si pillo una chavalita joven va a ser virgen o muy poco usada, muy estrechita... Cuando vea mis
Al oír eso me quedé petrificada,
Tranquilo que no es para tanto. Con cuidado y con lo cariñoso que tú eres seguro que lo haces muy bien y ella disfrutaLo dices por consolarme, pero no es lo que de verdad piensasY de repente se bajó los pantalones y sacó aquel aparato… que aún estando a media asta ya se veía un aparato considerable.
Ves lo que te digo… y eso que todavía no se me ha puesto duraNo es para tanto, dije yoSe la meneo un poco… y tal y como tenía las hormonas al momento la tenía toda tiesa. Menudo aparato. El doble que la mierda que tenía mi marido y que no me había dado placer nunca.
Lo ves... y todavía no está a topeYo me quedé mudaY lo peor no es eso... dura como una piedra.
Me llevó la mano a su polla y pude comprobar que tenía razón… durísima, marcando sus venas como si fuera a explotar. Yo me quedé boquiabierta y sin palabras.
No ves... hasta tú que eres una mujer adulta, que has tenido dos hijos y que has tenido muchas relaciones sexuales te asustas de mi aparato.
Se puso muy triste y se fue del salón. Yo no supe reaccionar pues la única polla que había visto era la de mi marido que era muy normalita, además mi marido nunca me supo dar placer... se montaba encima, la metía y al poco rato se corría en un par de minutos. Y ahora me encuentro que mi querido sobrino me muestra una tranca digna de película porno. Estaba totalmente desconcertada.
La cena fue difícil... pues yo no sabía que decir... y él, bastante tenía con lo suyo, como él decía.
Nos fuimos a la cama y al ratito oí los ruidos de la cama de mi sobrino… e imaginé que se estaría haciendo una paja para sacar la producción de leche que él decía. A mí, por una parte, me hubiera gustado poder ayudarle y que se desahogase conmigo... aunque me hiciera daño con ese artefacto. Haría cualquier cosa por ayudarle, sobre todo si solo le quedaban unas semanas de vida... que al menos fuera feliz… Pero por la otra estaban los tabús y la educación que hemos recibido. No podía ser... daría mi vida por él, pero siendo su tía no podía abrirme de piernas para el... que es la única forma que sabía complacer a un hombre.
Pensando en todas estas tribulaciones sin querer empecé a pensar en la polla de mi sobrino, grande y dura... y la gran cantidad de leche que podría soltar… Y empecé a calentarme, aunque no me había masturbado desde que era joven, y no mucho, pues eso también era pecado. Empecé a tocarme… a meterme los dedos pensando en que era la polla de mi sobrino la que entraba... y me puse como una burra en celo… empecé a sentir un gusto y un calentón como el que jamás había sentido... y sin darme cuenta empecé a gemir como una loca... No reparé en que no estaba sola... yo seguía metiendo mis dedos que mi vagina agradecía.
Entre gemido y gemido noto como la ropa de la cama se aparta y como una mano se pone encima de la mía sobre mi vagina, me asusto... cuando oigo un susurro muy dulce en mi oído.
Tranquila tita, soy yo. Sé que esto que te pasa es por mi culpa. No debía haberte contado mis problemas ni haberte enseñado mi polla. Mira lo que he conseguido... que te lleves un calentón y sin tener marido que te consuele. No te preocupes que yo lo voy a solucionar.
Y dicho esto me retiró la mano de mi vagina y puso la suya... Empezó a tocarme muy suavemente, recorriendo mis labios tiernamente, alcanzó mi clítoris y empezó a masajearlo... me metió muy despacito un dedito... luego otro
Carlitos, esto no puede ser, dije sin mucha convicción por el placer que me estaba dando Él, con tono seguro y muy tierno me dijo: Si tita si puede ser... yo soy el culpable del calentón que tú tienes y yo te lo voy a quitar… No me iré de esta cama hasta que no te quedes muy, muy a gustito. Quiero recompensarte por todo lo que me has ayudado y por todo el cariño que me has dado... y no te voy a dejar así sufriendo.
Siguió moviendo sus dedos como los ángeles, a la vez que me besaba y me mordisqueaba tiernamente, como nunca nadie lo había hecho, en los labios, en el cuello… Tocó mis caídas tetas por debajo del camisón y mis pezones respondieron de inmediato.
Quítate el camisón que quiero besar esas tetitas que tienes
Me intenté negar... pero con mucha dulzura me convenció… y se puso a trabajar en mis tetas… Que gusto... como las chupaba, las lamia, las mordisqueaba… Estaba en la gloria. Fue bajando por mi vientre, ya bastante flácido por los años, mientras no dejaba de jugar con sus dedos en mis tetitas y con la otra mano en mi chochito... yo no sabía lo que iba a hacer, solo que me gustaban esos besitos, esos lametones esos mordisquillos, recorrió mis piernas y fue subiendo por los muslos hasta que llego allí… Le quise apartar diciendo que eso era una guarrada, jamás me lo habían hecho… pero él siguió... empezó a chupar mis labios sin prisas, pero sin pausa, con ternura... subió buscando mi clítoris... y no veáis el respingo que pegué cuando me pegó un lametón en él. Seguía trabajando con su boca y con sus dedos… mientras su otra mano se encargaba de mis tetas... Hasta que empezó a meterme la lengua... ¡Que placer!…
Aquí ya no pude aguantar más y tuve un orgasmo tan bestial que casi me desmayo. A pesar de mi edad expulsé tantos jugos que ni yo me lo creía… Mi querido sobrino no se apartó y se bebió todos golosamente. Después no se conformó con eso sino que me limpió mi vagina a lametones, dejándomela bien limpita y sintiendo yo un gusto increíble. Luego siguió dándome mimos en todo el cuerpo, hasta que se tumbó a mi lado, me abrazó y me dio un beso muy tierno, aunque me dio un poco de asco pues la boca le sabía a mi coño, pero le agradecí tanta ternura y tanto placer como me había dado. No paró de dedicarme mimos. Igualito que mi marido... que se corría me daba la espalda y a roncar.
Mientras estábamos abrazados yo sentía presionando mi vientre esa polla grandísima (para mí, quizá otras estén acostumbradas a muchas pollas, y grandes, yo solo había conocido una y muy normalita).
Sabes una cosa, tita. Soy el hombre más feliz del mundo. Te he visto disfrutar muchísimo... y eso me hace feliz.
Nunca había sentido esto... Es más creo que es el primer orgasmo de mi vida. Y ha sido maravilloso. Pero ya sabes que de aquí no podemos pasar. Somos tía y sobrinoNo te preocupes tita, que yo jamás te haré daño ni haré nada que tú no quieras.
Y me empezó a besar de nuevo y a darme más mimitos, más caricias y más ternuras. Yo me estremecía en cada toque suyo... Cuando notó que me iba calentando empezó a rozar su polla contra mi barriga, suavecito… me gustaba mucho... Cuando ya me tenía muy caliente, me dijo:
Tita, ahora quiero que me digas la verdad. Esta tarde te has hecho la loca... y necesito que seas muy sincera.
Pregúntame lo que quieras que prometo serte siempre sincera.
¿Tú crees que con este armatoste yo puedo dar placer a cualquier mujer?Yo creo que si lo haces suavecito... seguro que síNo estás siendo totalmente sincera. Noto que me lo dices para consolarme
La verdad es que allí me pilló pues yo no sabía que pensar... Pero más me impresionó lo que me dijo a continuación.
Estás diciendo eso cuando dudas que lo puedas soportar tú, hasta te da miedo.
¿Qué quieres decir?Que no te atreverías a dejar que te metieran un garrote así. Tita, me has defraudado, no esperaba esto de ti.
Se enojó y se entristeció. Y yo me maldecía a mí misma por no tener la valentía de hablar sinceramente con él y no estar a la altura de su confianza. Él siempre ha tenido confianza conmigo, me ha visto caliente y me dado un placer que nunca he sentido sin pedir nada a cambio y yo ahora le fallo.
Lo siento... creo que no he estado a tu altura... pero entiende que esto es muy fuerte para mí… solo he estado con mi marido, solo conozco su polla... y hoy descubro el auténtico placer con mi sobrino y veo una polla como nunca he visto… La verdad es que no sé que es sentir algo así dentro… y no sé como lo llevaríaDéjame probar un poquito, suavecito.
No puede ser Necesito convencerme de que con cuidado puedo dar placer a cualquier mujer... Solo probar, tita.
La verdad es que entre la excitación que yo tenía, la pena que me daba verle así de triste... el caso es que accedí.
Solo probar un poquito valeTranquila tita, que no haré nada que tú no quieras y seré muy cuidadoso
Empezó a restregar ese garrote por mis labios vaginales… poquito a poco, mimándoles, subiendo hasta mi clítoris y os juro que me encantó… me estaba mojando enterita... cuando él se dio cuenta de mi calentón... me metió suavecito la puntita... y la dejó allí… mis labios se abrían de par en par. Empezó a moverse despacito y era como si con mis labios vaginales estuviera chupando su capullo... Que gusto sentía, aunque intentaba disimularlo, no podía.
Él también disfrutaba... pues me decía:
Tita, que gustito me das, que labios tan tiernos que tienes... mientras me besaba en la boca con la misma ternura. Voy a meterte un poquito más.
Vale, solo un poquito
Qué maravilla, lo iba metiendo milímetro a milímetro, suavecito... y de vez en cuando paraba para que mi vagina se acostumbrase a ese tremendo invasor. Otro poquito más, otra parada. Otro poquito, otra parada. La verdad es que me dolía por no estar acostumbrada a esas dimensiones, pero también me encantaba… hasta que ya no podía meter más por la postura (estábamos de lado), y me propuso cambiar a la postura del misionero para ver si la podía meter toda... Así lo hicimos. Me puse boca arriba abrí bien las piernas y me la metió casi enterita… Que dolor más rico... creía tocar el cielo con las manos, jamás me había sentido tan llena.
¿Te duele tita? Sí, pero no te preocupes Ahora crees de verdad que disfrutarías si siguiéramos Claro que si, seguro... pero eso no puede ser, ya sabes.
Ya lo sé tita. Es una pena que tenga aquí a la mujer más interesante y que más quiero del mundo y no pueda hacerle el amor como a mí me gustaría y hacerla la mujer más feliz del mundo... por el rollo ese de los prejuicios y de los tabús.
Aquí me desarmó... Empezó a sacarla poquito a poco y mi vagina inconscientemente empezó a comprimir los músculos para evitar la salida de ese garrote que le estaba destrozando de dolor y de placer. El se dio cuenta y se hacía el remolón… metiéndomele un poquito más... y luego retirada... otro poquito más y otra corta retirada. Mi vagina se había más o menos adaptado a ese precioso pene... y no quería que saliera... Tanto meneíto hizo que yo perdiera el control y le dijera:
No pares... hazme el amor como nunca me lo han hecho y jamás me lo harán... Hazme feliz
Empezó con un mete saca suavecito... ganando cada vez más en fuerza... me la sacaba casi del todo y me la metía hasta el fondo, lo movía, la volvía a sacar y me la dejaba en la entrada... Hacía unas paradas que me desesperaban, hasta el punto que le supliqué.
Por favor, no me hagas esto, métemelo, hazme el amor Si quieres que siga hay una condición Pídeme lo que quieras Serás mía para siempre, harás todo lo que yo quiera... y yo me comprometo amarte, darte mucho placer y jamás hacerte daño Acepto... pero sigue...
Voy a seguir… y vas a sentir más placer que nunca... Solo querrás hacer el amor conmigo y serás totalmente mía.
Empezó un mete saca tan rico que me corrí al momento… ¡que polvazo!, como dicen ahora… Él siguió dándome mimos... me dejó recuperarme... y me dijo…
- Esto es solo el principio… Te voy a follar otra vez y te voy a llenar tu viejo coñito con más leche que la que has recibido nunca... y cuando la sientas abrasando en tus entrañas… sí que vas a tener un orgasmo intenso - Si por favor, hazlo
Me empezó a follar fuerte, eso ya no era hacer el amor, era una auténtica follada en condiciones… Yo estaba en las nubes a punto de explotar cuando sentí su polla dura y palpitante.
Ahora te voy a llenar de leche... siente como te entra toda
Empecé a sentir como algo caliente me abrasaba en mi interior y tuve un orgasmo bestial, el más fuerte de mi vida... no paraba de soltar leche y leche (tenía razón él cuando decía en broma que parecía una Central Lechera), yo no paraba de orgasmear, o como se diga... no sé si fue un orgasmo larguísimo e intensísimo o si fueron varios juntos… El caso es que aquí se que perdí un poco el conocimiento. Es increíble tanto placer. Mientras yo seguía en esa nube de la que no quería descender nunca, él siguió dentro de mí… mientras me daba besitos, cariñitos y ternuras… Yo me sentía en la gloria. Jamás me había sentido tan amada, mimada, deseada y bien atendida… Jamás me había sentido tan mujer… Jamás hubiera podido imaginar a un hombre tan completo (tierno, sensible, dedicado, gran amante... y muy macho)... y menos que fuera mi sobrino.
Sin dejar de mimarme en ningún momento, esperó pacientemente a que me recuperase. Por mi edad, por mi falta de entrenamiento y por no haber sentido nunca placeres tan intensos el rato fue largo. Cuando ya recuperé el aliento… mi querido sobrino me dijo:
Tita, ya es hora de que te follen bien follada ¿Y lo de antes que ha sido? Ha sido muy fuerte Antes te he hecho el amor… Ahora te voy a follar como una hembra como tú te mereces.
La verdad es que me asusté... el se percató de ello y con una seguridad y un dominio aplastante me dijo: Tranquila tita. Sabes que jamás te haré daño… Ahora quiero saques el pedazo de hembra que hay en ti y que sepas recibir a un buen macho.
Me dio la vuelta y empezó a recorrer mi espalda mi culo, mis piernas, primero con besitos, luego leves mordiscos que fueron ganando en intensidad, me dolían, pero me gustaban. Estaba claro que mi sobrino sabía como dar placer a una mujer. Recorrió mis muslos... y yo suplicaba por que llegara a mi coño. Me puso a cuatro patas... y me asusté un poco... pero estaba totalmente entregada a ese macho que me hacía sentir. Tocó mi coño… mordió mis glúteos... y empezó a jugar con su lengua en mi agujerito… A mí me parecía una guarrada que me lamiese el culo… Pero él no lo dejó… me dijo que recordase que era suya y que me haría de todo y todo bueno.
La verdad es que lo de lamerme el ojal me gustó… Y entre su hábil lengua y sus dedos jugando en mi vagina... tuve otro orgasmo, intenso y diferente al anterior. Me dejó descansar, pero esta vez poco tiempo… Me la quería clavar como a una perra... y él sabía perfectamente que ese era el momento. Me puso a cuatro patas… y me la empezó a meter, despacito… insistiendo por una zona... como que buscase algo que yo ni sabía ni conocía... y lo encontró… Después de tanto buscar llegó a una zona que me daba un inmenso e intenso placer (luego me enteré que era el famoso punto G que yo ni sabía que existía). Menudo orgasmo.
Allí ya no paró y empezó a clavármela sin piedad llegando hasta lo más profundo de mis entrañas, menuda follada me estaba dando. Me pegaba unas embestidas que me levantaba de la cama y me sentía totalmente empalada y sujeta por esa viga que tenía en mi interior, en un momento metió un dedo en mi culo… que sensación más extraña... pero placentera. Me folló como un animal salvaje, pero siempre evitando hacerme excesivo daño… mientras me decía:
¿Te gusta la polla de tu sobrino, verdad?… ¿Te gusta cómo te folla tu sobrino?… Reconócelo o te la saco ahora mismo Me encanta sigue, sigue. Fóllame, macho mío… Párteme en dos (ni yo misma podría creer que pudiera decir eso).
Y con unas fuertes estocadas volvió a llenarme el coño de leche.
Toma leche zorrona… Córrete de gusto al sentir la leche de tu sobrino en tu coño Y me corrí...
vaya si me corrí… Y la verdad es que me quedé dormida agotada.
Al cabo de unas horas desperté y observé a mi macho, a mi querido sobrino durmiendo plácidamente mientras me tenía abrazada. Me sentía como nunca imaginé, amada, mimada y bien follada... a la vez que con su abrazo me sentía protegida. Jamás me he sentido así, estaba en la gloria. Eso si tenía el coño destrozado de los envites del pollón de mi macho. Volví a dormirme... y al rato volví a sentir los mimitos de mi sobrino… Con una ternura inimaginable, sobre todo después de comprobar toda su bravura. Es como un tigre, capaz de ser mimosón con sus seres queridos y de convertirse en una fiera cuando la situación lo requiere. Yo ya no podía más… y se lo dije... El me tranquilizo... diciéndome:
Una mujer es mujer hasta el día que muere... y tú eres muy mujer. Aunque no lo hayas descubierto hasta hoy. Me alagó. Sabía como hacerme sentirme MUJER con mayúsculas… y siguió con su jugueteo… Yo la verdad que estaba como para descansar una semana… pero entre sus caricias y sus palabras me convenció de que ese macho necesitaba más mujer… Yo no sabía qué hacer ya... mi coño estaba dolorido… pero era capaz de dejar que me lo perforara aunque sufriera… El se dio cuenta cuando me introdujo un dedo… Y dijo:
Tita... tu coñito necesita un descanso, ha tenido más ración de polla en un rato que muchos años.
Gracias cariño por entenderlo Pero se pueden hacer más cosas.
¿Qué cosas? Sabes que yo no sé más que abrirme de piernas.
Tú tranquila... que vas a aprender mucho... y lo disfrutarás Se levantó, fue al baño y volvió con aceite para el cuerpo… Yo me quedé intrigada…Ponte a lo perrito ¿Para qué? Obedece
Me puse a cuatro patas... y empezó otra vez a lamerme el culo… ¡Que gustito! Echó aceite en él y empezó a introducirme un dedo, mientras con la otra mano jugaba con todo mi cuerpo.
¿Qué vas a hacer? Tranquila que te va a gustar Eso es una guarrada Nada es una guarrada cuando se hace con cariño. Olvídate de las chorradas que te dicen los curas. También es pecado, según ellos, dejarte follar por tu sobrino... y no solo te ha gustado si no que hasta suplicabas más. Así que calladita… y disfruta de lo que tu sobrinito te hace
Que cabrón... me tenía dominada. Introdujo un segundo dedo, que me dolió... pero fue marcando bien los tiempos, paraba... me dejaba que me acostumbrase, metía un poco más… luego un tercer dedo… y lo mismo... con una paciencia y delicadeza infinita. Mientras tanto jugaba con mi coño y mis tetas… Hasta que me puse muy caliente... pero no dejó que me corriese ¿Qué querría?... Me metió cuatro dedos. En ese momento me di cuenta de lo que me iba a hacer… Me iba a dar por el culo... y no me gustó la idea... eso era de maricones, una guarrada... además con semejante tranca me iba a matar. Me intenté resistir… pero él lo tenía muy claro... iba a ser suya por todos los lados… me iba a desvirgar analmente… Ese culo iba a ser suyo y de nadie más. Con sus palabras siempre seguras y firmes me confirmó que era inevitable… que era suya, que me quería entera... que mi culo iba a ser todo suyo, me lo iba a llenar de leche…
Sin sacarme los dedos del culo... me pidió algo que tampoco había hecho nunca... que le chupara la polla y se la ensalivara bien (más tarde me di cuenta que eso no era necesario, tenía el aceite, quería que le hiciera de todo sin rechistar, quería dominarme aún más), me daba asco, pero una vez más acabé accediendo… Se la chupé como pude y se la ensalivé con la lógica torpeza… Fue una sensación extraña… me sentía como follada por la boca, que equivocada estaba... pues más tarde pude comprobar lo que es eso… Cuando le pareció bien… se la untó con el aceite… retiró sus dedos de mi culo… y apretó su capullo contra mi agujero... instintivamente cerré el esfínter. Me pegó un par de cachetes (nalgadas), y dijo:
Relájate, deja que tu sobrino desvirgue tu culito... Déjalo entrar. Y me pegó otro par de nalgadas más fuertes, pero yo me seguía resistiendo.
Dame tu culo… Va a ser mío por las buenas o por las malas… Si colaboras... te dolerá un poquito… pero te encantará, sentirás sensaciones nuevas… y en adelante vendrás como una perra sumisa a que tu sobrino te rompa el culo y te lo llene de leche.
Me relajé y metió su capullo… me dolió bastante… Se paró para dejar que me fuera acostumbrando… Me metió un poco más.
Me cago, me cago. Te vas a cagar… pero de gusto. Además como te vas a cagar con el tapón que te he puesto.
Siguió un poco más… El dolor era insoportable… pero él siguió con su trabajo. Cuando me había insertado la mitad empezó a jugar con mi coño, con mis tetas, a mordisquearme el cuello y a decirme guarradas al oído mientras mordisqueaba mi oreja.
Que tía más putita que tengo, se folla al sobrino, se la chupa… y ahora le deja que le rompan su viejo culo. Te lo voy a llenar de leche… Este culo es mío y solo mío... ¿lo entiendes?
En vez de enfadarme... aquellas palabras, acompañadas de vez en cuando con otra clavada... me estaban poniendo cachonda, a pesar del dolor... Cuando tenía una buena parte metida empezó un mete y saca lentito, de vez en cuando se echaba más aceite… me la volvía a enterrar... y me volvía a hablar al oído… No puedo decir que el dolor desapareciera en ningún momento… pero sí que es verdad que en un momento empecé a sentir también sensaciones bastante placenteras... y me sentía empalada por mi macho... como más follada que cuando me lo hizo por el coño… En un momento me la clavó entera... y pegué un aullido de dolor.
Vamos putita… no te hagas la mártir, cacho guarra… Qué pensarían tus amigas si te vieran ahora con el pollón de tu sobrino clavado en tu culo. Ahora sí que vas a saber lo que es bueno
Y en ese momento si que empezó a follarme el culo... con envites fuertes... sujetándome la cintura con sus poderosas manos y clavándomela sin piedad… Me dolía mucho y a la vez me gustaba… El controlaba la situación a la perfección… está claro que no era el primer culo que desvirgaba. ¿Dónde lo habrá aprendido siendo tan joven? Y entre envite y envite, y su trabajo en mi cuerpo... me empezó a pegar un gustazo terrible… estaba deseando que me llenara el culo de leche…
Lléname el culo de leche ya, por favor, llénamelo Tranquila putón... que eres un putón… Pedirle a tu sobrino que te llene el culo de leche... ¿No te da vergüenza cacho guarra? Por favor Prométeme que serás mi putita siempre que yo quiera, que harás todo lo que digas y me obedecerás.
Te lo prometo... pero córrete ya Prométeme que eres solo mía y que este culo no lo probará nadie más que yo Te lo juro... pero no me hagas sufrir más… me estás matando
Su polla se empezó a poner más dura… y empezó a soltar leche y más leche... Al sentir como me abrasaban mis entrañas… tuve un orgasmo intensísimo... y diferente a los vaginales (no sé si a las demás mujeres les ocurrirá esto).
Después de un rato sacó su polla... y de mi culo empezó a salir una mezcla de heces y de semen… y me entraron unas ganas de cagar locas. Ya sé que no es muy romántico, pero así me sucedió. Fui al wáter a toda velocidad pues lo iba perdiendo por el camino. Volví a la cama, toda dolorida... él se levantó y fue también al aseo. Nos dormimos otro rato. Yo estaba muerta... agotada, dolorida... pero feliz.
Por la mañana al despertarnos... Yo no podía con mi alma. Me voy a levantar para hacer un buen desayuno... tendremos que recuperar fuerzas. Tu desayuno ya está preparado, me dijo enseñándome su polla... otra vez dura como una piedra.
Aquí tienes tu leche Eso no... Me da asco Me vas a chupar la polla hasta que salga tu desayuno No, por favor Cuando me quise dar cuenta ya tenía su polla en mis labios Todavía no te he follado por la boca… Y ya te dije que vas a ser mía por todos los lados y de todas las formas Apretó mi cabeza contra su polla Abre la boca y chúpamela No… y no sé hacerlo Chúpamela o te doy por el culo a lo bestia
Aquí sí que me acojoné… tal y como me había dejado el culo de destrozado... eso sería un martirio. Empecé a chuparla... todo lo que podía… pues menudo calibre que gastaba el mozo. El me fue enseñando como hacerlo… Y la verdad que después no fue tan desagradable, era una nueva sensación... estar comiendo aquello tan poderoso. Cuando veía que se iba a correr... le dije que no lo hiciera dentro, que me daba asco
Te vas a tomar toda mi lechita... al igual que lo hiciste por tu coño y por tu culo Y así fue... me pidió que abriera la boca, me soltó el primer chorro que me hizo tragar… luego me mojó también las tetas.
Restriégatelo por tus tetas... y chúpamela hasta no dejar ni una sola gota
Así lo hice… Tenía un sabor especial, pero no tan asqueroso como pensaba. Vamos que no fue desagradable. Sin embargo ver la cara de gustazo que tenía el cabrón mientras le estaba chupando su leche... me encantó... y si no es porque me había dejado reventada seguro que hubiera corrido otra vez. Cuando ya se la estaba dejando reluciente… ya no tan autoritario... y con más guasa me dice:
Hay que ver lo putativa que es mi tía… mamándole la polla a su sobrino... y chorreando su leche por su boca, su coño y su culo. Ven corazón…
Me incorporó y me dio un beso en la boca de estos que se te caen las bragas al suelo…
Te has portado como una campeona… No solo eres una gran mujer, también eres una hembra de lujo. Jamás he gozado tanto con ninguna otra… Vas a ser mía y solo mía para siempre. Yo te daré todo el placer que no has tenido en tus 60 años.
Al oír estas palabras me sentí la mujer más maravillosa del mundo. El sí que sabía tratar a una mujer, lo que hacer y lo que decir en cada momento.
Gracias cariño… La verdad es que hoy me he dado cuenta que jamás me habían hecho mujer... y ha tenido que ser mi dulce y apasionado sobrino el que me ha hecho sentirlo. Seré tuya cuando y como quieras. Solo te pido una cosa... Sé qué eres joven, atractivo y muy buena persona… y con tus artes no te faltarán mujeres a las que les harás sentir como hoy me has hecho sentir a mí... Solo te pido que de vez en cuando te acuerdes de tu tía… aunque ya este viejita… y me hagas volver a sentir mujer.
Prometido Y le preparé un desayuno digno de un rey, justamente lo que es... mi rey. Por supuesto que siguieron nuestros encuentros en diferentes ocasiones y posturas y, tal y como prometió, me dio muchísimo más placer del que había tenido en 60 años. Además es una buena persona, un excelente sobrino que me mima como nadie me ha mimado nunca.
Lamentablemente, una vez que se recuperó... tuvo que irse a vivir a otro lado. Pero me sigue llamando, sigue pendiente de su tita. Estuvo conmigo cuando me quedé viuda... y me ayudó muchísimo a superar ese momento de soledad y tristeza, con sus mimos, sus detalles, su amor y su pasión... A pesar de que se casó, adora a su mujer, a la cual le es totalmente fiel y la hace muy feliz, que tienen un niño precioso al que cuida, mima y educa como el mejor padre que he visto en mi vida… no ha olvidado su promesa y de vez en cuando, viaja para ver a su tía y recordarme que soy mujer, a pesar de mis 80 años.
Doy gracias a mi hermana por engendrar a un hombre tan maravilloso y envidio a su mujer, por no haber encontrado yo un hombre como él cuando era joven. ¡Es un regalo tener a este HOMBRE en nuestra familia! Le doy las gracias por todo y le deseo una vida muy larga y feliz. Y a las que os encontréis en mi misma situación...
Os recuerdo lo que dice mi sobrino… Una mujer es mujer incluso el día que la entierran. Nunca es tarde para sentirse mujer, siempre que el hombre que tengas a tu lado… sea UN HOMBRE con mayúsculas capaz de hacerte sentir. No importa quién sea él.
