CASADA INFIEL CON MACARRA II
Antes que nada, daros las gracias a todos los que me habéis escrito para felicitarme por mi relato. Me alegra que os haya gustado, y es por ello que me siento obligada a contaros el segundo encuentro con Juan. Espero os guste tanto o más como el primero.
Después de ese encuentro, las dos siguientes noches no pude pegar ojo dándole vueltas a lo ocurrido, si estaba bien o mal, si debía dejar de ir al gimnasio para evitar tentaciones, o si debía volver para ver qué pasaba. Siendo realista, el encuentro sexual me encantó, me fascinó, nunca había sentido tanto placer. Es por ello que decidí volver a ver qué pasaba. Con miedo a saber qué me iba a encontrar, pero volví.
Fui directamente a la zona de bicicletas estáticas e hice mis ejercicios. Cuando ya estaba acabando, apareció Juan, y mientras se acercaba, su sonrisa pícara y chulesca reflejaba lo que estaba pensando.. “sabía que ibas a volver”.
-Vaya, un par de días sin venir, ¿te encontrabas mal, o “cansada”? (como si el encuentro con él me hubiera dejado sin fuerzas y hubiese necesitado dos días para reponerme). -He estado bastante liada con el trabajo y cosas pendientes en casa. -Bueno, al menos el último día quemaste las calorías que éstos días no has perdido. -De eso quería hablar, lo del otro día... -Lo del otro día te gustó y sé que te mueres de ganas por repetir, así que mañana vas a venir al gimnasio, pero no vas a entrar. Nos iremos a continuar lo del otro día, ¿vale? A las 19 en la esquina donde está el banco.
Sin más me lanzó un beso y cuando pasó por detrás me metió mano por todo el culo y entre las piernas. Algo rápido pero intenso.
Estuve pensando toda la noche qué hacer. ¿Acudir, o no? Al final el morbo me pudo y opté por acudir. Por si la cosa se alargaba, a media mañana llamé a mi marido y le dije que no iría a comer, que se me complicó el trabajo y que me quedaría a comer en la oficina, y que a la vuelta iría al gimnasio y al supermercado a comprar. Obviamente durante el descanso de la comida fui al súper y dejé la compra en el coche.
Pasaban 5 minutos cuando apareció Juan y me subí en su coche. Para la ocasión me había puesto un vestido entallado de tirantes negro con falda por las rodillas, un tanga negro, un sujetador negro sin tirantes y unos zapatos de tacón de punta.
Emprendimos la marcha pero no en la misma dirección que la vez anterior. Le pregunté y me dijo que un colega suyo vivía solo y que allí estaríamos mejor. Durante el camino empezó a meter su mano entre mis piernas, subiéndome la falda y apretándome bruscamente los muslos y buscando con sus dedos mi rajita apartando el tanga. Me cogió la mano y me la puso sobre su paquete. “Haz que crezca putón”.
Llegamos a casa de su amigo. Tocó el timbre y apareció un chico que no estaba nada mal. No guapo, atractivo, rudo, de la misma estatura que Juan, cuerpo normal, moreno, barba de un par de días.
-Toni, ésta es la zorrita que me follé el otro día – dijo Juan a modo de presentación. -Vaya, me han hablado muy bien de ti… Y debe ser verdad que follas muy bien, porque el cabrón éste rara vez repite con la misma.
No contesté, esa presentación había estado fuera de lugar, me había sentido algo humillada, como si fuese una cualquiera. Di por hecho que le había contado con pelos y señales nuestro encuentro. Pero el hecho de que repitiese, por algo sería, ¿no?
Juan me llevó a una habitación mientras me subía la falda y me daba cachetes en mi culo. Entramos y me ordenó que me desnudase mientras él hacía lo mismo. Cuando me vio en ropa interior, me dijo que era una guarra, que había venido con ganas de fiesta, y que la iba a tener.
Me tiró encima de la cama, y fue directamente al grano, sin preliminares ni nada. Me arrancó el sujetador y empezó a sobarme los pechos, a manosearlos, a pegarme mordiscos en los pezones, a meter su cabeza entre mis pechos. Yo permanecía tumbada, dejándome llevar, sintiendo cada movimiento de sus manos y su boca por mi cuerpo. De repente bajó, me quitó el tanga y empezó a comerme el coñito con locura, fuertemente, metiendo su lengua todo lo dentro que podía, metiéndola y sacándola rápidamente, como hacen las serpientes con su lengua… igual.
Yo estaba empezando a perder el control, era tanto el placer que estaba empezando a sentir, que empecé a gemir y a acariciarme los pechos buscando un placer añadido. Empecé a sentirme húmeda, él lo notó y me metió dos dedos de golpe. Solté un gemido que pareció un aullido, me estaba retorciendo de placer, y supongo que cualquier hombre, cuando ve que está dando placer, se crece y siempre busca el superarse. Al cambiar de posición, vimos que su amigo estaba apoyado en el marco de la puerta, con una cara de desesperación sexual increíble y tocándose la entrepierna. Yo hice el amago de taparme, sentía vergüenza, pero Juan echó a reírse.. “jajaja, ¿desde cuando estás ahí cabrón? Anda, pasa y únete”
Toni entró en la habitación mientras se quitaba la camiseta y se quitaba el pantalón corto que llevaba, dejando ver un cuerpo que me convenció para seguir adelante. Un pecho con la cantidad justa de vello (me pierden los hombres con vello, no en exceso, pero algo, me vuelven loca), un piercing a modo de flecha en el pezón izquierdo, y una polla, realmente apetecible. Era un poco más pequeña que la de Juan, pero más anchita y muy dura. Juan me ordenó que se la comiera como sabía hacerlo, que le debíamos agradecer que nos dejará su casa para follar, así que me empleara a fondo…
Empecé a comérsela a Toni y la verdad era realmente deliciosa. Tenía un poquito de líquido preseminal y eso la hacía más sabrosa. Empecé lentamente, pero poco a poco fui subiendo el ritmo y parecía gustarle, pues gemía que no os lo podéis ni imaginar. Juan seguía entretenido con mi coñito, que entre su saliva, y lo húmeda que estaba….
-Parece que te gusta eh cabrón. -Joder tío, la come de vicio. ¡Tiene una boca que no veas!
Juan se incorporó para que se la chupara también. Era imposible, solo entraban los capullos, así que alternaban una polla y otra, pero sin descanso, cuando una salía, la otra ya estaba entrando. Nunca había estado tanto tiempo comiendo polla, no se cuánto tiempo estuve, pero ahora me parece q fue una eternidad.
Cambiamos de postura, Toni se tumbó boca arriba mientras me comía la boca con locura y masajeaba mis pechos mientras Juan me puso a 4 patas y empezó a comerme el culo. Empezó con movimientos circulares de lengua, para pasar a lamer con más fuerza el centro, como si quisiera entrar su lengua en él. De repente paró, se incorporó un poco, y me escupió en él. Empezó a pasar un dedo por alrededor, metía un poco y paraba. Yo le dije que no, que por ahí me dolía. Echó a reírse y me dijo que dolía, pero que después lo iba a gozar. Le dije que nunca me habían metido una cosa así por ahí, y que seguro que dolía. Juan y Toni echaron a reírse a carcajadas.
-Fijo que no te duele, además las putas como tú no dicen a nada que no. Pero bueno, vamos a hacer una cosa: Cómeme la polla y déjamela bien mojada, y tú Toni, ya sabes lo que tienes que hacer.
Toni salió un momento de la habitación y volvió con un bote de lubricante. No entendía nada, pero empecé a mamársela bien, él me empujaba para que entrara toda, y yo me resistía ya que me era imposible tragarme todo eso. Cuando ya la tenía bien lubricada y bien dura, me dijo:
-Vas a ver como entra, y aprende, porque después vas tú.
Toni estaba tumbado en la cama, levantó las piernas Juan se puso delante de él, apoyó la cabeza de su polla en el culo de Toni, y de un empujón se la metió de una. Toni lanzó un grito agudo, pero no se oyó ni un quejido más, al momento, solo gemidos de placer.
Ves como si que entra putita. Hazte a la idea que luego esto va para ti.
Yo me quedé helada, no entendía nada. Por un momento pensé que estaba de más. Mientras, Juan me acercó a él y me comía la boca y me masturbaba con 3 dedos en mi coñito. Al rato, Juan le dijo a Toni que “tú ya tienes bastante maricón, ahora le toca a ella”.
Toni se quedó tumbado en la cama y yo me senté sobre él mientras Juan me echó lubricante en el culo, y poco a poco me la fue metiendo. Estaba siendo follada por mis dos agujeros, era una sensación extraña, indescriptible, placer y dolor mezclados. Afortunadamente el dolor se fue convirtiendo en placer y me abandoné a esos dos hombres que en ese momento tenía dentro de mi.
Empezaron con movimientos acompasados, siguiendo el ritmo, pero llegó el momento que cada uno iba por libre. Yo estaba apoyada con mis brazos en el pecho de Toni, de vez en cuando nos besábamos con locura, besos mezclados de gemidos por mi parte y por la de él. Estuvimos un buen rato así, entre ellos se preguntaban que como lo llevaban para correrse los dos a la vez. Cuando ya estaban a punto, sacaron sus pollas de mis adentros sintiendo un vacío interior, me pusieron de rodillas en la cama y ellos de pie, empezaron a masturbarse delante de mi.
El primero en correrse fue Toni, dos chorros de leche espesa en mi cara, y unas gotas sobre mi pecho. Al momento lo hizo Juan, acercando su polla a mi boca para correrse en ella. Le salieron dos gotitas anunciando lo que iba a venir. Yo le esperaba con mi boca abierta y la lengua fuera. De momento empezó a brotarle leche de ese capullo tan rojo que tenía. El primero fue a parar a mi cara, pero los siguientes los tiró a mi boca y antes de que la cerrara la metió para que se la limpiara. Y lo hice. Cuando ya se le había bajado, Juan ordenó a Toni que me limpiara la cara.
Toni empezó a darme una especie de besos y lametones, limpiando toda mi cara (que debía ser un poema), mientras me daba besos con lengua con sabor al semen de ambos. Ya no podía más, estaba agotada, cansada, confundida, solo pude tumbarme 2 minutos, cerrar los ojos, y no pensar en nada. Mientras yo me daba una ducha, ellos se vistieron y cuando salí estaban tomándose una cerveza y echándose unas risas. No pude evitar preguntarles sobre lo de Toni. Me explicaron que Juan es hetero, y Toni bisexual, y de vez en cuando, por morbo, pues se lo folla.
Cuando llegué a casa, mi marido estaba preparando la cena, cené y me fui a dormir la mar de relajada…
En fin, he intentado contar lo más exacto posible lo que pasó, espero no haberos aburrido y que lo hayáis disfrutado tanto o más como el primero.

jordi dijo
joer tio eso no se hace un tio ke te insulta y te dice cosas te lo follas ... eso es de golfa y a aparte k si es x polla xk no vienes cnmigo k tengo un pollon ... pero si tienes k estar wena para que te hagan todo eso ... x cierto mi msn es pibito_crack@hotmail.com para si me kiers agrega y te enseño el xolon
13 Junio 2009 | 04:38 PM