Hola mi nombre es Alejandro y voy a contar una historia que me ocurrió hace 1 año y medio atrás cuando yo tenía 21.
En ese tiempo yo me encontraba estudiando la carrera de contador público y le comenté a un compañero de estudio que necesitaba trabajar ya que el trabajaba en un banco y si sabía algo me avisara, eso ocurrió a mitad de semana.
El día viernes me avisa que tengo que presentarme el lunes a una entrevista así que me dirigí allá, conversé con el encargado y me dijo que esperara que tenía que conversar con quien iba a trabajar, en eso entra una mujer de unos 36 años, una rubia preciosa de unas piernas torneadas espectaculares y unos pechos redonditos no muy grandes, pero muy apetecibles y un culo de infarto, conversamos un rato y me dijo que empezaba a trabajar al otro día.
El primer día nuestra relación fue de jefe a subordinado, pero con el pasar de los días empezó a ser más amigable el trato entre nosotros, me contaba cosas de ella y yo le contaba mis aventuras hasta que un día me invitó a salir. Fuimos a una disco y nos pusimos de acuerdo en que la pasaría a buscar a su departamento, cuando llegué a buscarla me quedé con la boca abierta, andaba con una mini falda que dejaba ver sus hermosas piernas y una blusa blanca con un maquillaje que se veía preciosa. Salimos del departamento, llegamos al local, tomamos unos tragos, conversamos un rato y nos dirigimos a la pista de baile. Mientras bailamos empezaron los morreos y mi verga reaccionó de inmediato sobre todo cuando su culo hacía contacto con mi verga y ella solo sonreía.
A eso de las 4 de la mañana salimos y me dijo que me quedara en su departamento que como me iba a ir para mi casa que era muy tarde y todo eso, yo acepté encantado pagué el taxi y subimos a su departamento en el ascensor yo me sentía excitadísimo, llegamos a la entrada y al momento de abrir la puerta acercó su rico culo a mi verga y me dijo parece que reaccionas rápido y me puse rojo de la vergüenza y me dijo no te preocupes que yo también reacciono rápido porque estoy muy húmeda.
Yo con eso quedé de una pieza, pero era la oportunidad de follarme a una madurita así que abrió la puerta, entramos y la tomé del brazo y le di un rico y jugoso beso que fue correspondido de manera inmediata y empecé a meter mis manos debajo de su mini para comprobar si era verdad que estaba tan húmeda y lo comprobé, parecía un charco, en eso siento la mano de ella encima de mi verga que rápidamente la sacó de mi pantalón y salió mi verga empalmada de 24 cms y me dijo huyyy que gran verga y empezó a bajar hasta quedar de rodillas delante de mi verga la cual la tomó y empezó a besar desde la punta hasta mis testículos, lo hacía con una gran maestría me sentía en el cielo.
Empezó a chuparla me estaba follando la boca de mi jefa y estaba de maravillas lo hacía de una manera espectacular, pasó un rato hasta que le avisé que me corría y no paró de chupar lo hacía con mayor rapidez hasta que me corrí dentro de su boca y no dejó escapar ni una sola gota de semen. La tomé y tiré en el sillón, subí su mini hasta la cintura y arranqué su tanga y me encontré con una concha hermosa bien arregladita, con unos labios gruesos exquisitos y de un color rojo intenso y que tenía un olor que me volvía loco.
Empecé a lamer y salían esos ricos jugos hasta que empezó a tener un gran orgasmo, se retorcía en el sofá, descanso un poquito y le arranqué toda su ropa y ella hizo lo mismo conmigo empecé a besar, chupar y mordisquear sus ricas tetas que tenían unos hermosos pezones, la tumbé en el sofá tomé sus piernas las puse en mis hombros y coloqué mi verga en la entrada de su concha que estaba muy húmeda y de una pura embestida le entró hasta mis testículos. Comencé a bombear despacio, pero de a poco acelerando hasta que se volvió un ritmo frenético, así estuvimos un buen rato sentía como mis testículos chocaban con sus labios vaginales, yo ya no aguantaba más me iba a correr en cualquier minuto y ella me decía que se corría hasta que explotamos en un gran orgasmo.
Descansamos un rato y nos dirigimos a su dormitorio mientras nos besábamos y tocábamos por todas partes, le pregunté si alguna vez le habían dado por el culo y me dijo que no, así que le dije que esa noche iba ser la primera vez que le follaran su culo y no opuso ninguna resistencia, la estiré en la cama y la puse en 4 patas y empecé dándole un beso negro en su hoyito que más bien lo tenía rosadito, mientras introducía un dedo en él, después fueron 2 y luego tomé un pote de crema que tenía cerca de la cama y le unté el culo con ella al igual que mi verga.
La acomodé a la entrada de su hoyito y empecé a empujar hasta que entró el capullo, me dijo que esperara que le dolía un poco, esperé hasta que su culo cediera un poco y de una embestida lo tenía todo adentro, esperé otro rato y comencé a bombear despacio y ella emprendió con sus gemidos de dolor y placer, aceleré el bombeo cuando ella me dice fóllame fuerte, quiero que me destroces el culo e inicié un bombeo frenético y ella gemía de placer y con su mano tocaba su clítoris hasta que no dimos más y reventamos en un gran orgasmo que duró un montón. Después ella se preocupó de dejar toda mi verga limpia la cual volvió a reaccionar y así estuvimos todo lo que quedaba de la noche entre corrida y corrida.
El lunes cuando llegué al trabajo, me miró, me dio una risita cómplice y trabajamos durante todo el día como si nada hubiese pasado hasta que llegó un mail a mi pc que decía: hoy te espero en mi departamento, pero eso es otra historia.
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