LOS RELATOS DE LOS VAGOS

Esto nos pasó cerca de navidad a mi novia y a mi, la fantasía que siempre nos había excitado sin saberlo pronto se convertiría en realidad.

Terminamos los preparativos para la cena de navidad y decidimos irnos toda la tarde al club para descansar del ajetreo y jugar una partidita de tenis. Nos cambiamos en casa, ella con su mirada muy picara me dice:

-Hoy amanecí muy traviesa...

Yo solo veo como se desnuda y se pone su conjunto de tenis muy provocativo, faldita corta blanca, sostén y franela a rayas, mmmmmmmm algo que me excitó, que en vez de ponerse el shorcito por debajo de la falda como de costumbre, sacó un hilo extremadamente finito, también de color blanco, ella siempre tan coqueta, muy dedicada a cuidar su figura, veo como se coloca esa pieza con mucha delicadeza, haciéndome sufrir, recorre sus pantorrillas bien delineadas, llega hasta sus nalgas, bien redonditas y solo veo como ese hilo se pierde entre ellas, me acerco dándole una palmadita y ella con su cara muy picara me dice:

-Ah, ah, negando con la cabeza, papi aún no te toca, jajajajaja, la tarde apenas comienza!

Me quedé con las ganas, debo decir que ella es buena en el arte del sexo oral y por un momento pensé que podría obtener una rica mamadita como las que ella muchas veces le ha propinado a su Amiguito, como ella llama a mi miembro o en su defecto un más ajito entre sus tetas, unas 36 c naturales, bien formaditas, pezones rosaditos, nada mal para sus 36 años.

Llegamos al club y nos dirigimos a las canchas de tenis, no había mucha gente por la fecha, a mi no me entusiasmo eso, porque tendría que jugar con ella en vez de ir con mis amigos a tomar algo y a ella dejarla jugando con las esposas de mis amigos, esa era mi idea.

Empezamos a pelotear y pasado un rato llegó Raúl, el profe, como le dice ella, de tenis. El brillo en su rostro no fue normal, el tipo se acercó a donde estábamos y ella brincándole encima lo saludó, demasiada efusiva para mi gusto...

-¡Proooooofeeeeeee! ¡que gusto verte! ¡Vale! Pensé que ya no te vería hasta los primeros día del año que viene...

-La verdad; contesta él, no pensaba estar hoy por acá, pero se me quedaron unas cosas en el locker...

Mi novia, viéndome, me dice:

-¿No te importaría que me dejaras jugar un ratico con Raúl? En ese momento se me viene a la mente las palabras de ella en casa...hoy amanecí muy traviesa..., veo al tipo con una cara de sobrado sobándole aún la cintura a mi novia y dando lo que fuera para bajar esa mano hasta su nalga, me entra una mezcla de celos pero al mismo tiempo siento un hormigueo de excitación y morbo, total que accedo a su petición y me voy a las gradas

No se si lo hacia a propósito, pero peloteando, se agachaba más de la cuenta y le mostraba al profe el comienzo de sus nalgas, le reía de una manera poco usual y al cabo de un rato todas las bolas fueron a parar en un campo que hay detrás de las canchas, ella le dice:

-Raúl, acompáñame a buscar las pelotas

Este, como un perro en celo, soltó la raqueta y se dispuso a acompañarla, ella salió primero y me guiño un ojo, el tipo detrás sin perderse los movimientos acompasados de sus nalgas. Yo, mientras me quedé fumándome un cigarro y tomándome un refresco.

Ya había pasado diez minutos y me empecé a preocupar, ¡tampoco es tan lejos! Pensé, así que me paré y me dirigí por el mismo camino por donde ellos dos desaparecieron, mientras avanzaba mi corazón empezó a latir más y más rápido, no los veía por ningún lado, hasta que llegué cerca de unos arbustos y escuché unas voces que enseguida identifiqué de ella, cuando los tuve más o menos cerca me quedé paralizado ante el tremendo espectáculo que tenían montado...

Él la abrazaba y manoseaba toda, sus manos más ajeaban sus grandes tetas por encima de su franela y con la faldita subida, agarraba sus nalgas fuertemente y le jalaba su hilo, ella, hacía otro tanto en su culo, lo acariciaba y buscaba su entre pierna para acariciar el tremendo paquete que ya el tipo tenía. Yo no me perdía el showcito, me quedé paralizado, quería gritarle, pero había algo que me lo impedía, cuando me doy cuenta, veo que también yo estaba encarpado y me acariciaba mi paquete, el morbo del momento era más fuerte que la calentura que tenía por estar haciendo el papel de venado.

Había una silla cerca de ellos, ella se acerca a esta, se sienta, se quita la franela, el sostén, se sienta con sus piernas bien abiertas y le señala al tío que se acerque, cuando lo tiene a su lado, le baja el short y se pega bien rico a mamarle la verga semi erecta al tipo, solo veo como las manos de ella le acarician sin parar las nalgas y él gruñe, con la cabeza hacia atrás, con cada mamada que mi novia le propina.

Él le pellizca sus pezones y le agarra la cabeza dirigiéndole los movimientos, así están un buen rato hasta que veo que el tipo se arrodilla y se pone a lamerle las tetas, mi novia gime, se agarra con fuerza al apoya manos, él sigue bajando y le besa el vientre, ella se acomoda un poco más y abriéndole más las piernas, le muestra su conchita bien depilada y brillante por lo excitada que estaba, veo como ella juega con su clítoris y él con un dedo que se pierde entre su rajita, yo ya en este momento me acaricio mi verga por encima del short y trato de no perderme ni un solo movimiento de estos dos.

El tipo continúa con la labor de darle una buena mamada a mi novia, ella le coloca las piernas en sus hombros y este lame y muerde la conchita de mi novia, se que en cualquier momento ella va acabar, sus gemidos ya son gritos de placer, con su cara hacia atrás, en un momento la ladea y me ve, la muy puta lejos de sentir sorpresa me guiña un ojo y me lanza un beso, ella le empuja la cabeza más adentro y oigo que le dice mirándome, como si la orden fuera para mi:

-Uhmmmmm ssssiiiii a... ssi... ¡profe! Uffffffff, ¡pajeate rico papi! Pela rico la cabecita como a mi me gusta, mmmmmm, ¡que rico!

Coño, que bolas, mi mujer como me vio no tiene recato alguno, por el contrario, le da órdenes al profe y me incluye en la jugada, claro, él aun no sabe que yo estoy cerca y acata lo que ella dice, se pajea y le sigue mamando la concha.

Ella le agarra la cabeza para que se detenga y se para de la silla, le pide que se siente, ella lo monta pasando sus piernas por encima del apoya brazos, su verga totalmente erecta, veo como poco a poco va entrando en su vagina, ella solo gime, él le agarra sus tetas, las lame, cuando lo tiene bien cerca se acerca a su oído y le dice un secreto, más tarde me enteraría que le había avisado de mi presencia, la cara del tipo un poema, más le sorprendió a mi verme pajeando que a ella, yo a estas alturas ya me había quitado el short y apoyado en un árbol solo me pajeaba viendo como mi novia era cogida por otro macho que no era yo.

Ella voltea, ríe con la boca medio abierta, no puedo negar que me encanta la cara de perra que pone cuando tira, ahora más que se la coge otro, la cara de puta no es normal, me hace señas para que me acerque, me agarra mi verga, que estaba como una piedra, lo pela y lo comienza a mamar, me dice con voz entre cortada:

-Uhmmmmm...sentir el nabo del profe en mi conchita y el del macho que más me gusta en mi boca me hace sentir más perra...

-Vida, dile al profe que me más turbe rico mi conchita con su lengua mientras yo te pajeo a ti rico!

Le digo al tipo que pare, uso la ropa de los tres para que ella se acueste de espalda en la grama, entonces él se coloca entre las piernas para lamerle como era su antojo, su cuquita (concha-vagina) y yo de rodillas me acerco a su cara donde ella comienza, primero con sus manos y luego con su boca a pajearme muy rico....

-Mmmmmmmm me encanta tu guevo (verga-pene) vida ufffffff-, decía ella sin dejar de mamarlo, su respiración se agita más, el carajo (sujeto-tío-joven) en posición de misionero, la está penetrando salvajemente.

Viendo el cansancio del tipo y queriéndome lucir, le digo:

- Vas a ver como se coge una buena puta por el culo. Y mirando a ella le digo, ponte como una perrita, mirando a tu profe, para que él también vea que clase de perra me gasto en casa, le separo las nalgas, le escupo el culo, se lo lamo y con un dedo se lo dilato, preparándolo para que acoja mi guevo, una vez que se lo mamé bien y siento que lo tiene bien dilatado, comienzo a sodomizar a mi novia, el tipo ahora es el espectador, ella, con su boca bien abierta, suelta el grito más grande de la tarde, la bombeo poco a poco, para que se vaya acostumbrando su culito y la nalgueo.

-Assssiiiiiii viiiiiiiida, cogeme así, que él vea quien es el que manda, uhhhhhhhh, eso me pone más caliente y acelero mis movimientos, siento como mis bolas chocan con su concha, ella jadea, me dice que quiere más y alarga la mano para agarrar la verga del profe y mamársela, la oigo cuando le dice lo divino que la tiene.

Así la tuve un rato, hasta que fui yo quien me acosté de espalda, ella insertada por el culo se tocaba provocativamente sus tetas, se pasa sus dedos por la conchita, roja, brillante de sus flujos, estaba provocando a su profe, hasta que yo le digo a él

-Cogé a esta perra por la concha, ya quiere sentir los dos vergas adentro, acto seguido, él se acerca y la comienza a penetrar, insertada por sus dos agujeros, ella grita y pide más, así la complacemos un buen rato hasta que ya yo desfallecía del cansancio de tener todo el peso encima, nos separamos y ella aún con su cara de perra me dice al oído: -¿Quieres que sienta al profe como mi culo le aprieta esa verga grande, divina, dura y llena de leche para mi?

Mmmmmmmm, me excita esa idea y le digo al profe que le de por el culo, que quiero ver como otro guevo se la coje por ese hueco que hasta hoy ha sido de mi uso exclusivo, este, poniéndose detrás de ella, la empieza a insertar, ella me dice:

-Me encanta que este tipo me coja como una puta....a lo que yo le digo si le gusta ella me contesta..sssssiiiiiiiii viiiiiiiiidaaaaa, esssssstttttteeeee guevo es mu mu muy graaaaande y gru... gru eso, la voz se le entrecortaba por las embestidas que le daba el tipo, yo me puse al lado del tío y ella no paraba de hablar: -Mmmmmeee gus... gusta que veas como me entra esta verga gruesaaaaaaaa, te... ¿te gusta ver como me entra? Uhmmmm la tiene grande, divinoo, cogeme tú, quiero sacarte toda tu lechita vida, y viendo al carajo le dice...ven, dejame mamarlo, quiero tragarme toda tu leche, probar el sabor de tu culo.

El tipo sentado con sus piernas abiertas, ella le mamaba el guevo y alternaba con sus bolas y besaba su culo... tenía unas ganas enormes de que me cogieras...le dice al profe, yo, ya no aguantó y explotó en su culo, una cantidad de leche empieza a salir, tanta que chorrea en su entre pierna toda la leche mía, el tipo también empieza a acabar dejándole toda su leche en la cara y gran parte en su boca, ella se relamía, sin dejar de perder gota alguna.

Los tres quedamos exhaustos tirados en la grama después de esta larga sesión, nos acomodamos y nos fuimos, esta historia ha sido cien por ciento verídica y como les dije al principio, era una fantasía que teníamos en la cama, donde usábamos el vibrador de ella imaginando que era otro, ahora, cumplida, la misma, solo esperamos otra oportunidad para repetir algo similar... claro, buscando nuevas situaciones, ella quiere ahora con una mujer, con mi amigo que hace enduro conmigo o con su ginecólogo, no se si he creado un monstruo muy divino.