ESTELA, MI SEÑORA PUTA
Mira Joaquín, tenés que llamar después de las cuatro de la tarde, preguntá por una tal Estela, decile que llamás de parte de Arturo...
Así empezó todo, por intermedio de un amigo conocí a Estela, una arquitecta maravillosa y una mujer para perder la cabeza, después de algunos encuentros bien discretos, que empezaban en algún buen lugar para comer y terminaban en hoteles llenos de lujuria, habíamos decido tomarnos dos días en una casa quinta en Parque Leloir.
Estela es una mujer separada, tiene 46 años muy bien llevados, no es mi tipo..., es cierto, pero es tan sensual y tan sexual que no pude evitar perderme en su cuerpo, los dos sabíamos que lo nuestro solo era sexo, ella porque no tenia pareja y yo...porque bueno, para que mentir, el sexo es lo que más disfruto en esta vida, y ella me lo daba... y como!...era discreta, culta, con buen nivel y no interfería para nada en mis tareas, si yo no podía, no decía nada, la amante ideal...
Lo que quería contarles empezó el sábado..., estábamos con Estela en pleno polvo..., yo abajo y Estela cabalgándome...sus tetas se movían desesperadas arriba mío, ella gemía...gritaba como siempre, como decirles...es muy demostrativa, si algo le gusta te lo hace saber, antes de que se me suba a mi pija, le había estado dando una deliciosa chupada de concha..., como a mi me gusta, le dediqué un buen rato a cada centímetro de su concha, de su clítoris...mi lengua y mis dedos la habían puesto a punto, de repente Estela empezó a gritar...-Acábame papito...acábame que te acabo todo en esa pija...ahhhh, ahhhh, ahhhh... Se perdió entre los gritos...no tardó mucho mi pija en soltar toda la leche que tenia guardada para ella...
Estábamos los dos recostados en la cama cuando sonó el celular de Estela, era su hija... noté enseguida que Estela se puso muy preocupada, cuando cortó me enteré que su hija había sufrido un altercado, pronto salimos y fuimos a buscar a su hija a la casa de una amiga de ella, mientras íbamos en la camioneta Estela me contó que su hija se había caído de una escalera y se había fracturado un tobillo. Llegamos, me quedé en la camioneta esperando y al rato, salió Estela con su hija..., apenas la vi lo primero que pensé fue...¡que buena está!... Estela le abrió la puerta de atrás a su hija, cuando las dos subieron a la camioneta, Estela algo ruborizada le dijo a su hija...
- Él es Joaquín, un amigo que me trajo...
Paula, así se llama la hija de Estela, me miró y me agradeció..., aunque su cara dibujó un gesto muy especial..., como diciendo...Sí, un amigo...La familia de la amiga de Paula la había llevado hasta el hospital, ahí le pusieron un yeso, ahora había que comprar unos calmantes para el dolor, al llegar a la casa de Estela me ofrecí para ir a buscarlos, as estaba hermoso y no pensaba perderme el fin de semana. Esa tarde, mientras buscaba a quien llamar, me sonó el celular, era Estela...
- Hola bebe... - Hola Preciosa... ¿como estás?- Bien, escuchame quería pedirte disculpas..., no sabes la bronca que tengo, la estábamos pasando tan bien... - Cómo está tu hija? - Paula está bien, pero tiene que descansar... - Y bueno, venite con ella... - ¿Estás loco?, no me gusta que vea ciertas cosas...soy su madre, no su amiga... - Está bien, ¿pero vos te crees que no se dio cuenta?....tonta no parece... - Si...se dio cuenta..., pero bueno...no sé... - Dale...que estoy acá sólito..., y tengo el regalito que te dije....me muero de ganas de ver como te queda... - Bueno...hagamos algo, veo como lo toma Pau y te aviso... - Dale...besos y no te olvides...necesito tenerte...
Cortamos y en el fondo sabía que Estela iba a volver, decidí ir a comprar un poco de carne para hacer un asado, mientras compraba sonó otra vez mi teléfono, era Estela...me confirmaba que venía con Paula... Llegaron a las ocho de la noche, Estela estaba hermosa, un jean, una remera sin mangas, blanca, que apretaba esas tetas de ensueño y el pelo recogido..., Paula estaba más informal aún, con un conjunto deportivo, que no dejaba ver mucho, guardaba a la perfección su tesoro.
Comimos un rico asado, Estela y yo bebimos un poco de vino y Pau, como estaba con los remedios tomó agua sin gas. En la mesa se dio una charla muy amena, hablamos mucho de Paula, que estaba en los primero años de la facultad, me enteré que tenía 22 años, que estudiaba ciencias económicas y que tenía un novio que vivía momentáneamente en el interior. Alrededor de las once de la noche, Paula decidió irse a dormir, Estela la ayudó a pararse, y se fueron las dos, al rato, volvió Estela...
- Estaba fusilada pobre...tuvo un día terrible... - Me imagino, además debe estar media aturdida por los calmantes... - Si, pero ahora la que quiere quedar aturdida soy yo...
Nos empezamos a besar con Estela, yo la abrazaba por la cintura, mientras nuestras lenguas jugaban y se recorrían mis manos, acariciaban ese culito hermoso, me calentaba pasar mi mano y sentir el relieve de su tanguita..., Estela me mordía los labios, eso me calienta mucho y Estela lo sabe..., pasé a besarle el cuello, a lamerlo, a morderlo, me fascina ver como Estela se arquea, como deja caer su cuerpo hacia atrás, bajé por su pecho, mordí su remera..., sintiendo el calor de sus tetas..., cuando levanté la mirada..., vi algo que me generó miles de sensaciones distintas..., en la ventana del primer piso, pude divisar a Paula observando todo..., me hice el tonto y seguí con lo mío..., y Paula siguió mirando.
Vamos para arriba dijo Estela mientras con una mano me agarraba el bulto que crecía bajo mi pantalón, ella caminaba adelante mío, yo la seguía, muy cuidadosamente observé hacia la ventana, pero ya no estaba Paula, subimos las escaleras muy despacio, Estela no quería que Paula se despierte...
Entramos en la habitación y empezamos un juego hermoso..., le di a Estela su regalito, era un conjunto de ropa interior, azul intenso, con unas ligas hermosas..., Estela agarró su paquetito y me pidió que salga de la habitación, mientras se preparaba bajé las escaleras, entré en la cocina, me serví un poco de agua y tomé..., un par de minutos después subí, al pasar por la puerta de la habitación donde dormía (dormía?) Paula, me calenté más todavía, esa situación, todavía me daba vueltas por la cabeza su imagen...mirándonos...
Entré a la pieza y ahí estaba Estela, con ese conjuntito hermoso que le quedaba de maravilla, me sacó la verga mientras me decía, la quiero toda...en mi conchita, en mi culito...-¿Le vas a hacer la colita a tu nena? Estela hablaba y yo volaba de calentura, mi pija sentía la terrible paja que me hacía y mi mente no dejaba de pensar en Paula, miré hacia la puerta, como si ahí fuera a estar, pero nada, me desesperaba la fantasía de que nos viera, a su madre y a mi cogiendo así..., le saqué a Estela mi pija de su boca...
-Mmmmm papito, hace un segundo que no la tengo la boca y ya la extraño!... se puso en cuatro y gateaba...la agarré de las caderas y la arrastré hacia donde yo estaba, me puse boca arriba, ella separó las piernas, metí mi cabeza para quedar justo a la altura de su conchita, le corrí la tanga y empecé a chuparle la concha, quería retribuirle el placer que le había dado a mi pija, mientras se la chupaba, ella se incorporó, quedó como sentada sobre mi cara, mi lengua hurgaba en el interior de esa conchita, ella dio medio giro y con su mano siguió pajeándome..., me hablaba con su voz entre cortada por los gemidos...
- Mmmm ayyyy, uyyy, aayyyy así, chúpame asiii, ¿te gusta chuparle la conchita a tu puta? Mmmm uyyy si me chupas así te voy a acabar... ¿Me querés hacer acabar? Ayyyy, ayyyy, uyyy tu puta va a acabar si me seguís chupando así...
Me detuve..., sentía como su concha palpitaba, como latía llena sus jugos, mi cara inundada en ellos le dio un morbo maravilloso a la situación...Estela me comió la boca, nos besamos salvajemente, todos los jugos de su concha pasaban de mi lengua a su lengua...
-¿Y ahora que le vas a hacer a tu putita? - dijo Estela..., -Cogerla toda, llenarle la colita con esta pija que tan caliente me puso..., le dije mientras con mi mano me agarraba la pija y se la mostraba..., la puse en cuatro, le separé las piernas y le puse la pija de golpe, hasta el fondo, con firmeza..., Estela pegó un grito de placer...y empezó a moverse, yo me movía, ella se movía, era increíble la velocidad con la que la estaba cogiendo, mi pija salía casi entera de su concha y volvía a entrar, Estela empezó a gritar cada vez más fuerte..., acabo...acabo...¡te acaboooooooooo! Sentí como la concha de Estela explotaba, fue maravilloso...., le saqué la pija de su conchita y me tiré sobre ella, que estaba exhausta boca abajo, nos quedamos un buen rato así, mientras Estela recuperaba el aire..., -Me recalienta que me cojas así..., pero todavía no me diste la lechita...-Tenés razón...., la estoy guardando para esa colita...
Nos pusimos en la famosa posición cucharita, yo seguía con la pija dura, con ganas de sacarme la leche, mientras le acariciaba las tetas...le mordía el cuello, empecé con mi pija a puertearle la colita, Estela, que se vuelve loca por una pija en el culo, me agarró la pija y la empezó a presionar contra la entrada de su culito, tardamos un poco, pero una vez que la cabeza de mi pija entró, se desató una cogida terrible, ese culito ya estaba bien dilatado, vaya uno a saber por cuantas pijas, otra vez los gritos, otra vez la desesperación por tocarnos, besarnos, sentirnos...
Estaba a punto de acabar... Estela empezó a pedírmelo..., -Dale...bebé, dame la leche...dámela en el culito..., dale..., no se como..., pero por la posición en la que estábamos en la cama, los dos le dábamos la espalda a la puerta, giré casi por instinto, como si buscara algo y ahí vi...los ojos de Paula, ocultos tras la puerta entreabierta...un instante después acabé como pocas veces en mi vida, el culo de Estela recibió toda mi leche, con inmenso placer solté cada gota de lechita para mi puta...mi señora puta.
