LA RANCHERITA PUTITA
Hola amigos lectores, me llamo María Corinne, soy una chica bien parecida, de buen cuerpo, soy gemela con un hermano mío, el cual se llama Mario…siempre crecimos juntos, de hecho nos parecemos mucho desde niños, él con más rasgos delicados (finos), nacimos en una zona ganadera, nuestros padres son dueños de una rica zona tropical, próspera en ganado, a los 12 años nos mandaron a estudiar a la capital de la ciudad de México, cada quien se dedicó a estudiar una carrera afín al negocio de mis padres, yo veterinaria y él agronomía.
Casi todo ese tiempo muy poco frecuentábamos el rancho, excepto mi hermano que era el que más iba. La mayoría de nuestras amistades siempre nos decían que nos parecíamos mucho en el rostro y casi del mismo tamaño de estatura; en una ocasión hubo la necesidad de irse hacerse cargo del rancho por un tiempo, pero mi hermano Mario no quiso ir, y se le hizo fácil proponerme, que yo fuera en su lugar, además yo conocía también el lugar, a pesar que él lo visitaba más frecuente, me pidió que si me cortaba el pelo, me ponía unas fajas y unas pequeñas adaptaciones en el pecho, podía pasar desapercibida, siendo que yo tenía 5 años en no ir al rancho.
Al principió le dije que estaba bien loco, pero se me hizo interesante la idea, ya que me ofrecía a cambio dinero y otros privilegios de libertad para salir con mis amigos/as a fiestas aquí en la ciudad los fines de semana, para lo cual hicimos la prueba, me puse ropa suya y una gorra, al vernos al espejo, casi idéntico a él, salvo el busto, y un poco más de nalgas, claro que eso ultimo no importaba, lo del pecho era el problema, el cual se resolvió con un tipo prótesis y faja de pecho, el cual hacía verme de espalda ancha y más fornido como hombre, pasando desapercibidos completamente mis lindos pechos. Me tocó viajar en vacaciones de verano, se le avisó a mis padres que llegaría Mario, y que posiblemente después llegaría yo (Maria).
Llegué un fin de semana al rancho disfrazada de Mario, y cual fue mi sorpresa que todos me dijeron, que tal Sr. Mario, bienvenido, vemos que no ha cambiado, se sigue pareciendo a su hermana, a lo cual respondí, -Si verdad, eso dicen, sonreí, para ello me había llevado tanto ropa de Mario como mía, me instalé en la habitación doble que esta intercomunicada con otra, anteriormente era la mía y la de mi hermano, juntas e interconectadas, mis primeras tareas serían acompañar a los ganaderos a cuidar el ganado en el campo (de donde soy existen grandes pastizales con vegetación abundante, árboles, arroyos y ríos aun sin contaminar, es un lugar con vegetación verde); mis mozos eran, Toño el caporal, Paco y Luis sus asistentes, eran los que siempre salían, los primeros días trascurrieron con naturalidad, nos levantábamos muy temprano, salíamos a cuidar el ganado, montaba a caballo.
Todos me respetaban y me bromeaban considerando que era Mario, vestida con pantalón vaquero (jeans), camisa gruesa manga larga, chaleco, botas de piel, sombrero y abajo el arreglo para disimular mis pechos, nos divertíamos bien, jugando baraja, contando historias, al medio día, acostumbraban a darse un baño en uno de los arroyos de agua cristalina, a lo cual siempre me negaba a meterme, argumentando que aun no me aclimataba bien aun, el primer día recuerdo que se bañaron como una hora, con bóxer, al siguiente día, se bañaron como siempre lo hacían, completamente desnudos.
-Oohhhh cielos, me tocó ver que Luis tenía una verga como de unos
Llegó el día miércoles, esa tarde llegué toda cansada, decidí entrar a la otra habitación, a arreglarme y a vestirme de mujer como lo que soy, me despojé de mi armadura cotidiana, me duché con agua tibia por un rato. Salí del baño, me perfumé, unté crema humectante para mi piel en cada rincón de mi cuerpo, sentí el ambiente calido en mi cuerpo desnudo por la habitación, saqué un pantalón blanco ajustado muy delgado y transparente.
Para sentirme más sexy me puse una mini tanguita de encaje y brassier de encaje negro, acompañado de una blusa escotada roja ajustada, que dejaba casi medias tetas al descubierto, zapatillas, pero no podía salir así con pelo corto, antes de viajar compré varias pelucas iguales para mujer, me puse una de ellas, al verme al espejo, estaba viendo a la auténtica Maria, al salir de la habitación me dijeron patrona a que hora llegó -Solo sonreí, respondí -hace rato, me dirigí al patio a ver a los muchachos que estaban en la puerta del granero, desde ahí voltearon inmediatamente al verme salir. Me acerqué caminando despacio muy sexy, con el vaivén de mis caderas.
-Señorita Mary que milagro y gusto verla, -Gracias muchachos vine a saludarlos, ¿como están?, saludándole de besos, olían a machos en celo fornidos. -Que bien se ve usted patrona, cada año que pasa se pone más bella. Mientras reíamos, gracias son muy amables, cuídense pues chicos, un día de estos los acompaño al campo, vine porque quiero cabalgar. -Cuando guste patrona, aquí estamos para ayudarla.
Me retiré caminando lentamente, mientras por el espejo de la ventana, reflejaban que me estaban viendo boca abierta al caminar con cada paso, y mis nalgas que hacían alarde de la tanguita que se transparentaba toda hasta el más mínimo detalle del diseño de la lencería de encaje, tanto de frente como de atrás, al propósito tiré mis gafas, para agacharme, y vieran mis ganosas nalgas y la tanguita que se me notaba, alcancé a ver como uno de ellos se agachó para verme la silueta que se marcaba de mi conchita, había conseguido atraer su atención, se quedaron murmurando.
Los días siguientes pasaban sin novedad, cada vez que los veía que se bañaban, sentía un cosquilleo en mi conchita con ganas de comer esos trozos, los miraba muy discretamente para no sospechar, aunque me invitaban e insistían, no aceptaba para no revelar mi verdadera identidad, aunque la verdad se veía muy fresca el agua con el calor que hacía.
El jueves en la noche, eran como las 11 pm, después de una jornada cansada, llegue a mi habitación toda agotada, me quité la ropa y la adaptación que llevaba (por cierto que pesada, sudorosa, e incomoda), me pasé a la otra habitación a terminar de desvestirme, no quería poseer nada en mi cuerpo, caminaba descalza por la habitación desnuda, mientras me preparaba para darme un rico baño de agua tibia, abrí la llave y al tocarme el agua cada cm de mi piel, sentía como lo aligeraba, relajándome y dándome una masaje en mi pecho y entrepierna, al rozar el agua por todo mi cuerpo, Hummm que linda sensación.
En un momento a lo lejos escuchaba unos ruidos, me apresuré a secarme con la toalla, me acerqué a la ventana, provenían del granero, por lo que decidí salir a ver que sucedía, me puse una sudadera que apenas si cubría mis nalgas solamente, sin nada abajo, bajé las escaleras, salí al patio, dirigiéndome silenciosamente hacia el granero, al ver por una de rendijas de las maderas, y cual va siendo mi sorpresa que veo como tenían amarrada en una especie de mesa a mi sirvienta Lupe (era la que se encargaba de las actividades principales de la casa, ella morena clara bajita como de uno 1.55 mts, de trasero redondito y tetas paraditas) —Escuché.
-Vamos Luis dale. Aayyyy chicos que rico aaaah, me encanta aaahhhyyy, decía Lupe, la muy zorra, recibía con beneplácito esa verga nada despreciable en su conchita, cada embestida de Luis era como si estuviera agarrando a una cabra en cuatro patas. -Aaaahhh que deliciosa estás Lupe, te volvimos bien puta para nosotros tres. Aaahhh, ufffffffff…
En cada golpeteo, sentía el deseo de estar en su lugar de mi sirvienta, ver como lo disfrutaba, al tiempo que le mamaba su verga a Paco, había aprendido bien hacerlo, tan calladita y seria que se ve en la casa trabajando. Daba cada chupada que se la ponía más dura a Paco, el cual disfrutaba la destreza con que lo mamaba Lupe, cada lambida con su pequeña lengua ummm.
-Toño dijo, vamos compas, denle duro a esta vieja, ya mimo me toca, pasaba su mano por entre las nalgas de Lupe, dándole palmadas, jugando su anito, -Uumm que rico lo tienes Lupe, ¿como lo tendrá tu patrona?, -reían todos, Jajajaja.
Mientras Toño sobaba su verga con su mano, creciendo más, guauuuu, colocándose atrás de ella, prueba esto putita dijo Toño:
-Aayyyyyy ahhhhhhhh ayyyyyyyy uuummmmmmm gritó Lupe, -Goza putita, esta verga es la que te gusta más verdad putita -Aaaahhhh ahhhhhh ahhhhhyyy ummmm gemía Lupe.
Al ver aquel espectáculo, y las ganas que me dieron, me retiré despacio, para no ser vista, regresé a mi habitación, a dormir y pensar en lo que había visto, con mi conchita húmeda.
A la mañana siguiente me levanté muy temprano, por el intenso calor que hacía, esta vez no podía dejar pasar la ocasión de ir al río a bañarme, me preparé con ropa de varón, monté mi caballo y salí rápidamente, antes de que me vieran, llegué hasta un lugar apartado donde pudiera estar sin ser descubierta, encontré una área donde esta un poco escondido del paso de las demás personas, al llegar puse a mi caballo a un lado para que descansara del viaje, yo por mi parte me empecé a quitar la ropa, incluyendo los accesorios y sombrero, para quedar solo en tanguita de color negra y camiseta corta, sin sostén.
Miré la corriente cristalina del agua, muy rica para zambullirse y nadar, con una intensa tranquilidad, el fluir del agua y el canto de los pájaros, miré a hacía mis lados, para ver que no hubiera nadie más, me quité la camiseta, quedando al descubierto mi par de tetas que por fin tenían la libertad de expandirse, como melones maduros, las sobé para masajear lo apretado del traje, me dirigí caminando hacia el agua, al tiempo que me quitaba la tanguita, reflejándose en el río, el cuerpo de una mujer de exquisito y atractivo cuerpo (morena clara pelo castaño, 1.70 mts, nalgas pronunciadas y pechos grandes), introduje mis piernas en el agua -Uuumm que rica con el calor que hacía, refrescante sensación al sentir la corriente del agua en mi cuerpo…
Esa tranquilidad con la que podía por fin bañarme desnuda en el río, nadando, disfrutando, ummm así estuve un buen rato, al salir del agua hice algo de aeróbics desnuda, para estirar el cuerpo, abriendo mis piernas e inclinando mis manos hacía abajo para tocar cada uno de mis pies, parando mi lindo trasero hacia atrás de los arbustos, mi mirada contemplando la corriente del río y hacia los lados para ver que nadie me estuviera espiando, me recosté en el pasto para tomar algo de sol, boca abajo, quedando ese montículo que formaba mis nalgas abiertas, mientras pensaba en lo que había visto la noche anterior, me daba un gran cosquilleo en mi ombligo, me giré para que me bronceara el sol de frente, calentando mi cuerpo, no pude evitar rozar mi conchita con mis dedos, debido a que se humedeció al tener esos pensamientos de deseo…
Por un instante me quedé dormida, al despertar ya era el medio día, me apuré a ponerme mi ropa y partir en mi caballo, había sido una buena mañana por el hecho de que nadie me vio, llegué al rancho y todo estaba en silencio, que raro pensé, fui al granero de los mozos, y ahí estaba Toño solo, -¿Qué pasó Toño, y los demás? pregunté. -No están patrón, se fueron al pueblo todos al baile, pensé que también usted estaba por ahí patrón, yo me quedé a cuidar el rancho. -Si ya me acorde, dije, -Bueno al rato regreso voy a la casa.
Pensé esta puede ser una oportunidad, mi dirigí a mi habitación, me quité esa ropa, me duché rápidamente, me puse una minifalda cortita blanca, delgada semitransparente, una blusa sin sostén color roja escotada, y una tanguita roja con liguero de encaje y medias negras, acompañada de un par de zapatillas de tacón, me pinté los labios rojos, perfumándome, y por supuesto mi peluca, me miré en el espejo, lucía muy sexy, saqué unas cervezas del refrigerador y caminé hacia el granero.
Sentía gran nerviosismo al caminar, pero mi deseo por placer era muy inmenso, que solo mi cuerpo sabia lo que deseaba, llegue a la puerta del granero, estaba abierta, hacía adentro oscuro, no tan iluminado por el reflejo que hacía de la puerta hacía el interior, ahí estaba sentado sobre la hamaca, al verme no me reconoció, solo veía la silueta de mi cuerpo, que se transparentaba, a través de la falda, el contorno de mis piernas, hasta que le dije,
- Hola Toño. – ¡Ah! que tal patrona, no la había reconocido, pensé que no estaba en el rancho - Eso mismo me dijo mi hermano Mario, pero le dije que a último momento me sentí mal, al tiempo que caminaba hacia a él, él no me quitaba la mirada, - Mi hermano ya se fue a la feria, y me dijo que te trajera unas cervezas. -Ah gracias patrona, es usted muy buena. - ¿Puedo sentarme? -Claro patrona.
Enfrente estaba un pedazo de tronco de árbol, en otro, sobre el cual puse las cervezas, quedando frente a él sentada, él tenía puesto un bóxer y una camiseta, lucía fresco y bañado, olía a jabón perfumado.
-Las voy a destapar, me imagino que se va a tomar una conmigo, ¿verdad patrona? Sonreí, - Ok Toño, te aceptaré solo una, sonriéndole, disimuladamente note que me veía las piernas con las medias, el liguero y la tanguita, lo notaba un poco nervioso, -ploock al destapar las cervezas, bueno Toño salud. -Salud patrona y por nuestra relación sea muy buena, para que se anime a cabalgar mi caballo.
Sonreí pícaramente, mi interior deseaba ser poseída por este macho, era mi oportunidad de ser suya, cada trago que daba a la cerveza me ponía mi interior más caliente, abrí discretamente mis piernas, quedando al descubierto mi tanguita roja de encaje y las medias negras, que por cierto no alcanzaba a cubrir por completo mis labios vaginales, estaba aproximadamente a un metro de distancia de él, ya imaginaran la vista excelente de mi conchita mojadita.
Noté como aquel bóxer de jirafitas, se levantaba poco a poco, eso produjo que mis pezones se levantaran como dos uvas entre mi blusa, me levanté diciendo ya me voy, te dejaré descansar Toño, me giré, tirando de mi brazalete, poniéndole mis nalgas agachadas como a 50 cms, alzándose bastante la minifalda, ya imaginarán con que vista, casi sentía la respiración que me llegaba de él, entre mi culo, dándole una mejor visión de mi culito, sin decir palabra me tomó de la cintura, acariciándome las nalgas con sus manos toscas, al mismo tiempo que las apretaba y veía el pedacito de tanguita que traía entre las nalgas.
-Quieta vaquita dijo, veo que quieres que te ordeñen, y que te monten, ¿verdad?, por eso viniste así, ahorita no vas a ser mi patrona, vas hacer mi puta.
Al escuchar eso, me ponía más excitada, por fin podría obtener lo que anhelaba todos estos días, se levantó y me incorporé, me apretó contra su cuerpo, pude sentir su miembro erecto, ummm que sensación, me acariciaba los pechos, susurrándome al oído.
-Me la voy a coger como a mi puta Lupe.
Intenté poner resistencia, fue inútil, me tenía bien agarrada, sabíamos que estábamos solos, y que todo lo que pasara, nadie escucharía…
-Si sabes que ando caliente y esto quiero, ¿entonces que esperas?, hazme gozar y gritar como loca, soltando la carcajada. -Jajajaja, sabía que el primer día que llegó patrona que esas nalgas andaban en busca de una verga bronca, supuse que buscaría la mejor verga, no se quien le dijo, pero le dijeron bien. Al voltearme, estaba desnudo, con aquel miembro semi erecto de unos 22 cms.
-Quiero ver que tal aprendió a ordeñar en la capital, vamos mamela, jalándome la cabeza, temí que se arrancara mi peluca.
Me agaché, la vi rica, venosa, grande y gruesa, la tomé con la mano, estaba tibia muy dura como palo, sabía que la podía pasarla bien con esa cosa, empecé a lamer suavemente como si se tratase de un helado al cual le vas quitando parte de la puntita, por las orillas, sentía como le gustaba esas caricias.
-Aaaahhh que bien la mamas vaquerita puta -Uuyyy así Hummm putita. Yo estaba empeñada en ir metiendo poco a poco esa verga entre mi boca y garganta, mi respiración se truncaba al irla introduciendo. -Me gusta como te la quieres tragar, nadie se la ha intentado meter toda como tú, veo que es bien golosa patrona.
Esas palabras me ponían y conseguía encender mi cuerpo aun más. Yo seguía empeñada en tomarla con la punta de mi lengua, mientras dirigía mi mirada hacía arriba para verlo, tenía una cara de placer al verme como me comía como toda una perrita, cada chupada que daba, mi conchita se ponía más húmeda, le acariciaba sus huevos con mis manos, los sentía hinchados por las sensaciones que le daba.
- Uuuummm que bien la mamas putita, sigue, no pares, ummm que rica boquita.
Me tomaba de la cabeza y me daba empujones hacia su verga erecta completamente, la cual había aumentado de tamaño, me excitaba más, el verla y saber que me la estaba comiendo como un delicioso banano macho, intentaba por momentos metérmela hasta el fondo, sentía atravesar toda mi garganta, lo cual le gustaba.
-Aaaahhh que patrona más golosa eres, sabes lo que es bueno, verdad cabrona putita. Hummm asentía con la cabeza, la tienes deliciosa Toñito ummm, mi intensidad aumentó, llegando él a no poder más, sentí sus jaloneos y placer.
-Aaaahhh que rica mamada me das, ahhhh, guaaauuu, abre bien la boquita, que te voy dar mi lechita ahhhh, ahhhhh, Uuyyy.
Sentía como escupía y lanzaba cada gota fuertemente entre mi boca, uummm saboreándola como si fuera un plátano con crema, saliendo de mi boca parte de su lechita, uuuummm, yo seguía limpiándole con la boca llena escurriéndome ummmm, que rica ummm.
-Aaaahhh veo que sabes ordeñar, pero a los toritos putita jajajaa, quieta, todavía viene lo bueno putita. Me tomó de la cintura, me agachó poniendo mis manos sobre la hamaca, abriéndome de piernas y parándole mis nalgas. -Mira nada más que nalgas más ricas y redonditas tienes, que bien las paras, veo que sabes pararlas bien putita.
Yo inclinaba más mis nalgas hacia arriba encorvando mi cintura y cabeza hacia abajo.
-Estas nalgas, que deliciosas se te ven con esta tanguita.
Sentía como me tocaba las nalgas sin aun tocar mi conchita que cubría algo la tanguita, vamos a ver como andas putita, me jaló la tanguita húmeda hacia un lado.
-Guaaaauuuu, al tiempo qué decía eso, me pasaba el dedo afuera de mi conchita babosita, - Mira, veo que esta cosita la tienes que arde de caliente, toda lubricadita la tienes putita, estrechita y depiladita como colegiala adolescente, que dulzura más rica tienes, y de pensar que la tenías así de ganosa. Pasó su dedo una vez más en mi conchita y untó juguito en mi chiquito (anito). -Todo esto estrechito parece un oasis en un gran desierto. Se agachó y pegó su rostro entre mis nalgas, oliendo profundamente.
-Uummmm que putita hueles.
Yo sentía más deseo al sentir como me tocaba, tomo ambas manos, abrió un poco más mis nalgas hacía los lados, empecé a sentir como su larga lengua se buscaba camino entre mi rinconcito, suspiré profundamente -Uummmm, empezó a besar suavemente mis labios vaginales superiores, haciendo movimientos verticales como lamiendo una paleta de abajo hacia arriba, eso me provocó sensaciones que hacía que mi conchita pidiera más…
-Uummm que rico, me gusta dije, empezó a sorber mis juguitos con tal dedicación que deseaba no parase, su lengua hurgaba entre mis pliegues de mi cuevita, su nariz frotaba mi chiquito -Gemía del placer recibido, uummm papi me gusta ummmm, que bien la mamas papito. -Y a mí me encanta esta conchita, extrañaba y deseaba comer unas carnitas así de la capital, la tienes muy rica putita. Aahhhh aummmmm gritaba de esas sensaciones bocales. -Te voy a calibrar con el dedo putita.
Aahhhhh gemía al sentirlo, volteé a ver como me veía. -Veo que te encanta todo ¿verdad putita? Uummm solo degustaba el placer con su dedo. -Veo que solo te has comido vergas más pequeñas que la mía, y eso me gusta, que sea yo que te comas una más grande, y sabes porque? -Porque te dejaré más grande esta conchita.
Jajaja, rió el muy desgraciado, me tomó y me levantó más las nalgas, abriendo las piernas. -Estás toda mojadita, y eso me gusta, porque esta verga te la vas comer todita.
Mi deseo aumentaba al tenerme así. Vi que su erección había vuelto esta vez con más lujuria, parecía un taladro. Tomó su verga con su mano la dirigió hacia mi conchita que goteaba mis juguitos y saliva de la rica mamada dada, sentí como tocaba mi conchita…
-Lista putita, te voy a dar permiso esta vez que grites y llores porque nadie te escuchara. - Métemela Toñito, yaaaaaaa, que ves como estoy. -Aahh que puta es patrona. Tomé su verga y la chupé para humedecer, dura y venosa, le paré las nalgas, le dije, - Dame toda Toñito. -Aahh veo que ardes no?, estas nalgas esto piden.
Sentí la puntita como se habría camino en los labios de mi conchita lubricada en mis juguitos, uuummm, aaahhhh ummmmm, que rico, sentía los primeros centímetros, al principio de deleite, inclinaba más mi culito, echándolo hacia atrás, para irme empujado al mismo tiempo. - Aaahhhh grrrruumm que tronco tienes papi, sentía como mi conchita se estiraba para abrirse camino con esa rica verga.
-Que conchita más apretadita tienes putita, si vieras como se estira para comerse mi palo, toma putita, ahhhhh.
Sentí como me atoraba toda la verga, grité de dolor aaayyyyyyyyyy auuummmmmm, aaahhhhhhhhh - Papi que cosa más deliciosa, que me hiciste gritar, uuummm, sentía como me aprisionaba con su cuerpo mis nalgas, y con sus manos me tomaba de la cintura, uuummmm, estaba siendo poseía como perrita. -Así me gusta que grites, quien te manda a tener estas nalgas bien buenas, te pareces tanto a tu hermano que hasta juraría que sacaron las mismas nalgas.
Yo seguía sintiendo aquel miembro como se abría paso, rozaba mis paredes vaginales, sentía como me apretaba con sus manos mis nalgas, el sudor de su cuerpo caía sobre el mío, mi conchita se estaba deleitando, uummmm aaahhhh aayyy papi que ricoo uuummmm, gemía del dolor que me producía, cada embestida, rebotando con mis nalgas, la sacaba despacio, admiraba el muy cabrón como se estiraban mis pellejitos de mi conchita al entrar y recibir tal miembro, uuuyyyyy, ahh, le correspondía ofreciéndomele más, empinando las nalgas, ahhh, aayyyyyyy, uuummmm.
-Ummmm que linda conchita tienes putita, mira como le encanta la verga, parece tu boquita con saliva como se la come, uumm, que puta más golosa me saliste, quien la conociera lo puta que es patrona, pensé que me sería más difícil comerme este culote, uuummmm, quien la viera parándome así las nalgas, y más aun la forma en la que come esta conchita, toma puta, toma, toma, ahhh, vaquita.
Sentí una vez más como me la hundía con fuerza, topando hasta mis entrañas, griteeeeee aayyyyyyy ahhhhhhh Toñito, que delicioso me gozas, deseaba algo como esto uummm, ahhhhh, empujaba mis nalgas hacía atrás rítmicamente, aahhhh, mi cuerpo se estremecía. -Toma putita aahhh, toma mi putita. Uuufffffffff ahhhhh ayyyyyyy grité al soltar un rico y delicioso orgasmo, que recorrió todo mi cuerpo, se liberaba de tal sensaciones, uuummmm aahhhhh ayyyyyyyyyyyyy ummmmmmmmm ummmmmmmm. -Comes tan rico que ya sentí tus juguitos como me mojaron mi verga, come más.
Aayyyyyyyyy, la hundía con más fuerza en mi conchita, ahhhhh ayyyyy ummmmm, eres un salvaje, le dije uuummmm ahhhhh ayyyy, apenas me daba tiempo de gemir ummmm ahhhrrrrrrr ahhhhhhhmmmmm, que rico placer. -Goza putita, uummmm que estás bien rica, ahora si vas a montar a tu torito mecánico, que querías montar, hasta que ordeñes bien a este torito te vas a bajar, jajaja.
Se incorporó, sentándose semi acostado sobre la hamaca, con la verga bien parada sobándosela.
-Ahora móntese, querías cabalgar, cabalga puta.
Uummm, lo vi retador, al ver esa cosa, ceñí mi rostro al ver lo que tendría que comer, así sobre él, me terminé quitando la tanguita y el resto de la ropa húmeda, quedando desnuda, no pude resistirme más, puse mis piernas entre la hamaca y él, sostenía su verga como una astabandera, uuummmm que rica se veía.
-Mira que hermoso cuerpo tienes, bien culona y tetona, vamos putita te voy a dejar que te ensartes solita en este palo ensebado, clávatela -Oh que te da miedo, cosa que no creo, porque eres muy puta.
La tomé con la mano para dirigirla en la entrada de mi conchita, - Que gruesa papi, sentí como entró la cabecita, - uuuummm papi, aahhhhh uuummm empezaba a resbalar dentro de mi, abriéndose paso nuevamente, gozaba al ir entrando cada centímetro, mientras él jugaba con mis pechos redonditos, con sus manos rudas, me detuve, para tomar un respiro; de repente me tomó de los hombros y jaló hacia abajo Aaaaaayyyyyyyyyyyyyyyyy griteee, tocó fondo, aaaahhhhhhhhhh uuuummmmmmmm, no podía entrar más, mi conchita toda estirada, Ahhhhhhhhhh aaaayyyyyyyyy, uuuffff ayyyyy, quise sacármela, fue inútil.
-Ya ves como si entraba jajajaja, tranquila, se que te va a gustar montarme.
Yo gemía de dolor, al abrirme de esa forma mi conchita aahhhhh uuummmmm, estaba totalmente enclavada en ese rico palo uuummm, aaahhhhh ayyy. Jugaba con mis pechos, los chupaba suavemente, ummmm que excitante sensación, pasaba una mano por atrás para jugarme mis nalgas y mi anito uuummm, me tenía a su merced. Dije -Aayyy Toñito, y mira que cuando eras niño pensé que te quedarías chaparrito, mira como te creció esto, ahhhh ummm. -Jajajajaja, ya ve patrona, jajaja mire como se deleita con esta chiquita verga jajaja, y de saber que de niña cerraba los ojitos para no ver a los niños desnudos, mire como los cierra pero de placer, sola pide ahora verga jajajaja. -Ahora quiero ver que tal monta a este torito.
Empecé a levantarme poco a poco y dar vaivén sobre la hamaca, con movimiento hacia delante y hacia atrás, aahhhh guuaaaauuu sentía como la tenía hasta el fondo, ayyyy ummm.
Ayy Toñito, siento como la tengo hasta el fondo, tu cabeza roza el final de mi cuevita, comencé a balancear suavemente, el dolor que sentía de gozar esa verga, mi cuerpo se deleitaba el saber como lo tenía en esa posición, ummmm que rico, quisiera tenerla adentro todo tiempo, mi conchita apretaba ummm, eran sensaciones de placer, ummm ahhhh gemí ummmm, mientras Toño me seguía acariciando por todo mi cuerpo, entre las nalgas, masajeando mi chiquito, guauummm.
-Ahh que patrona más rica, este cuerpecito se ve mucho mejor desnudo y más cogiéndolo ummm, hace que se me ponga la verga más dura, le va a dejar más abierta esa conchita, veo que llevaba rato sin probar algo bueno, mónteme con toda su fuerza, hasta que dome bien este toro ahhhh ummm.
- Eso quieres ¿verdad?, lo noté retador nuevamente, sabía que esa verga me esta doliendo por grande y gruesa, y que cada movimiento rápido me lo gozaría, acompañado de dolor y placer, me acerqué a él, susurrando, voy a ordeñarte bien, era irresistible tenerme así, le puse mis manos en el pecho para apoyarme he inicié a contraer mi vientre y caderas hacía delante y hacía atrás, frotándome sobre su verga más dura, entrando en una fase de delirio sexual, disfrutando,- ahhhhhhhh ummmmmm ayyyyyyyyy gritaba, cada vez más rápido, notaba como gozaba cada moviendo mio, aaaayyyyyyyyy ahhhhhhhh, el placer era intenso, aaayyyyyyyy ummmmmmmm toñito, ahhhhhh aaaahhhh que rico estas, ummmm, me encanta, -quería succionar todo uumm nuestros juguitos y sudor lubricaban más nuestros cuerpos, haciendo gozar más, aaaaayyyyyyy.
-Ummm putita, me encantas como te mueves, date ahora una ricas clavadas, dando sentadas en esta verga, ahhhh que rico coges mami, me saliste reputa, ummmm, sabes gozarme bien, ummm.
Me tomó de la cintura y empezó alzar mi cuerpo, impulsándolo hacia arriba, y dándome unos sentones fuertes sobre su verga, gritaba cada clavada – aaaaaayyyyy ahhhhh guuauuaua , aaayyyyy, cada vez lo hacía más rápido, yo solo gemía del placer y dolor ahhhh ummmm, mis pechos brincaban de lado al otro, al sentir cada ensartada, aaaaayyyy ummmmm, me encantas papi ummmmm delicioso, mi cuerpo sudaba, mi excitación aumentaba cada momento, que sentía todo de maravilla, entres gemidos fuertes de ambos, noté que se ponía él también más caliente, sabía que estaba llegando al clímax, gemí del placer con que me comía esa verga, ahhh ahhh.
-Aaahhh me calientas como ninguna otra mujer, ahhhh que patrona, ayyyy ummmm, así mami, así mami, disfrútalo, que bien lo haces, ahhhh ummm siento como te lo quieres acabar ummmm, ah vas hacer que te llene de lechita, ummm. Tú también papi, quiero terminar contigo, ahh yo gemía fuerte aahhh ahhh, ummm, le tomé cada mano con las mías, para apoyarnos y comencé a balancearme sobre él, ummmmm contraía mi conchita, para, que me llenara de lechita, aayyy ummm, gozaba como loco, dijo ahhhh mami, ahhhh ahí te va mi lechita, soltó un fuerte grito aaaahhhh, mientras sentía cada chorro de leche que me llenaba mi conchita, la sensación era inmensa…
Al mismo tiempo que le decía ummmmmmmm ahhhhhh ayyyyyyy ummmmmmmm yaaaaaaaaa aquí están los míos, ahhhh ufff derramando mis juguitos ahhhh ayyyyyyyy grite como loca, ahhhhhhhhhh ummmmm mi cuerpo sentía que explotaba con los orgasmos provocados, mientras el veía como mi cuerpo se contraía, aayyy ummmmm.
-Que rico mami, sabes montar bien y sobre todo ordeñar, ummm sentí como sacabas toba mi lechita ummm.
Todavía seguía en el delirio del orgasmo, ummmm papi, me encantas, ummmm, terminamos exhaustos, llenos de sudor y de nuestros juguitos, me recosté sobre su pecho, sabiendo que pronto quizás llegarían todos, pasaron unos minutos y alcanzamos a escuchar voces, tomé mi ropa y salí por la puerta trasera del granero para no toparlos, llegué desnuda llena de lechita a la casa donde estaba mi habitación, subí como pude, iba toda cansada y adolorida por la cogida, entré y me quedé acostada así sobre mi cama, pensado, ojala no me hayan escuchado y visto, para luego quedarme dormida.

RADAMANTIS dijo
Esta historia si prende pero esta sacada de una pelicula o una fantasia escrita por que resulta un poc falsa
14 Mayo 2009 | 12:08 AM