LOS RELATOS DE LOS VAGOS
Tengo 20 años y estudio una carrera en Madrid. Estoy en el segundo año y he de decir que estoy contenta. No porque me guste la carrera ni mucho menos, es por que este año estoy en un edificio cojonudo donde la cafeteria se sale por todos los lados.
Soy algo introvertida y bastante inteligente, a veces parezco demasiado seria y la peña se asusta de mí, pero por otro lado soy muy atractiva, pero no es mi fisico el que me hace así. Más bien es mi mirada salvaje la que te deja entrever el vicio que me corre por las venas.
Bien, necesito follar, tanto como necesito el aire. Me paso excitada la mayor parte del día, me corro en sueños, me masturbo muy a menudo y me encanta. Mis amigas de clase están todo el día comentando a todos los chicos “Erasmus” de la facultad. A mi no me atraen, no son mi tipo, no me excitan, con lo que meto la nariz en mi libro y me quedo ahí horas evitando así escuchar los estupidos comentarios que hacen sobre chicos que jamás las echarían un simple vistazo.
Un día leyendo uno de esos eternos libros oí una guitarra, y mi faceta romántica tan bien camuflada salio a luz e inmediatamente mire de donde venia…Dios mió! Era como un sueño, un chico- tío (bastante mas mayor que yo) de pelo negro, ojeras y voz rasgada cantaba “la bien pagá”. En su cara se veían muchas noches, muchas cañas…mucha vida.
Era grande fuerte que no musculoso, y clave mi mirada en la suya…hasta que me miro. Se que le sorprendió y le mire mas, le atravesé con la mirada mientras el cantaba la canción. Así pasaron los días, la toma de contacto estaba hecha, y un día, para colmo veo que dos tipos como el en los que ya me había fijado eran sus colegas.
Ahora en vez de leer me dedicaba a mirarles y a que lo supieran, a veces me levantaba y pasaba muy cerca, aprovechaba cuando había mucha gente y me colaba entre la masa y alguno de ellos pasándoles mi culo por el paquete. Lo hacia lenta y suavemente con un leve movimiento de cadera. Me encantaba provocarles y a la vez sentirme tan puta de hacérselo a los tres amigos sabiendo que lo comentarían entre ellos y que concluirían en que soy una putita.
No paraba de fantasear. Mil formas distintas en las que me fallarían. Fumo porros y esto me hace estar más cachonda. Mi imaginación vuela y cuando imaginaba que se la chupaba casi podía notar la leche caliente bajándome por las tetas o mojando mi coño. No quiero ni imaginar la cara de agilipollada que se me quedaba a momentos. El caso es que un día pasó lo impensable…
Nada más llegue por la mañana (inciso: nunca me he explicado que coño hacen tres tíos mayores yendo a clase) vi que me miraban. Me miraban los tres y querían que me diera perfecta cuenta. Casi consiguieron ponerme nerviosa y todo. En una de mis pasadas al lado de su mesa (sin ninguna intención por mi parte…que yo soy muy reservada) me llamaron. Yo flipaba. No podía ni imaginar que querrían de mi, lo primero que pensé fue que querían papel o a lo mejor un porro o yo que se! Me acerco, me dicen que si me puedo sentar un plis por favor. Eran muy educados y tenían esa mirada que me decía que tenían mas cojones que yo y entre las tres cosas fue un placer sentarme. Me siento, están callados, yo también, uno de ellos saca el tabaco, me ofrece un piti, le digo que no con la cabeza y le enseño el fly que tengo en la mano. Sigue el silencio que decido cortar con un: “bueno, que?”
Adrián: bueno a ver…somos Alberto, Adrián y alejo…tu eres?
Yo: leila…
Adrián: bien leila, iremos al grano… tal cual te decimos esto, puedes largarte montando un drama, puedes largarte sin mas, puedes pensártelo en fin puedes hacer muchas cosas
alejo: al historia es que tenemos una fantasía, voy a ser muy claro, y te pido que me escuches antes de hacer nada.
Alejo: queremos follarte y te lo queremos hacer a la vez
Yo flipaba. Se me escapaba una sonrisilla y ahí es cuando creo que ellos fliparon más que yo. Nos quedamos callados, estaban a la espera de una respuesta que yo no quería dar todavía, así que el silencio continuo.
Yo: y tu Alberto? Que tienes que decir
Alberto me mira sonríe y yo también sonrió. Sabemos lo que hay. Y en vez de que sepan que me tienen en el bote, saben que les tengo en el bote y eso les encanta.
Alberto: me gusta que hayas dado la cara. Xq que tu quieres hacer esto nosotros ya lo sabemos, pero estábamos seguros de que te escandalizarías y te pondrías a defender tu “dignidad” y no se que rollos.
Yo: bueno esto es todo?
Dicen que si, que básicamente es eso y me aclaran que quieren que sepa que les gusto y que no me faltan al respeto ni nada de eso que haga lo que haga estará bien y que na…que eso es.
Yo: les miro, uno a uno, me acerco y les digo: o sea…que os la pongo dura no?
Y nos descojonamos los cuatro. Pasamos el día juntos en aquella cafeteria, hablando un poco bebiendo otro poco, fumando y calentando el tema. la idea me emocionaba, y mi ego estaba por los aires pues era la fantasía de tres tíos.
Quedamos para el sábado por la mañana en casa de uno de ellos.
Y el sábado llego. Me desperté pronto y me di un baño largo de esos con música y un porrillo, me masturbe en el agua. No sabia que ponerme. No me apetecía el rollo de ponerme en plan supersexo ya que ni es mi rollo ni el suyo. Tampoco quería ir en plan súper natural con las típicas braguitas blancas. Axial que me puse un tanga rosa chicle unas calzas (calcetines por encima de la rodilla) y una camiseta de tirantes blanca que hacia a la vez de sujetador. Encima de eso llevaba unos vaqueros desgastados y un poco anchos, de esos que cuando te agachas se ve ese maravilloso triangulito que anuncia el culo, y una camiseta roja ajustada de manga corta. El resto eran jersey y chaqueta.
Pille un taxi y llegue a la dirección. Edificio antiguo. Me gusta. 6ª planta. Me gusta. Llamo a la puerta me abre alejo. Esta buenísimo. Le doy un muerdo y paso adentro. Me encanta la naturalidad que hay entre todos. Alberto en la cocina esta cocinando y cuando entro se me acerca y nos abrazamos me coge fuerte del culo y me levanta mientras dice: ves como te cuidamos? Mientras señala la botella de vino blanco. En el salón esta Adrián. Sin camiseta. Como esta dios mío como esta… me acerco a el por detrás y me agacho y le doy un besito en la mejilla, me mira y me dice que bien huelo.
Así paso un rato yo me paseaba por la casa mientras ellos preparaban la comida. A cada poco se me acercaba uno y me sobaba un poquito. Cada vez me gustaba más. Tenia la increíble sensación de que nos apetecía a los 4 lo mismo y de que harían todo lo que quiero. De vez en cuando me preguntaban que si estaba cachonda a lo que yo respondía que si. Me miraban los pezones. Me miraban el culo. En una de estas me agache a mirar unas fotos y sobresalió el tanga. Adrián se acerco por detrás y tiro de mí con lo que quede sentada entre sus piernas y apollada en su tronco. Me empezó a besar el cuello y a tocar la tripa. Me estaba poniendo mala. Necesitaba que me tocara las tetas, pero el no lo hacia. Yo soy muy impaciente tal vez por lo cría que soy y lo que me estaba haciendo me mataba. Sabia lo que hacia y lo hacia muy bien. Llegaron Alberto y alejo y vieron el percal. Se decían si eso mírala si eso es un bombón, y alejo se acerco con una copa de vino blanco y me empezó a besar en la boca. Yo estaba genial. Me sentía supersexo. Me estaban acariciando y cuatro manos y besando dos bocas una en el cuello la otra en la boca. Alberto nos corto un segundo y dijo que la comida ya estaba. Nos sentamos en los sofás en el salón alrededor de una mesa baja. Yo me senté en el suelo, y así entre risas terminamos de comer y de tomar la botella. Estábamos muy a gusto. Quitaron la mesa y en el lugar donde estaba me tumbe yo.
Me descalzaron y me quitaron los pantalones. Yo me estremecía, estaba sobreexcitada. Si hubiese sido un tío se habría dado un caso de eyaculacion precoz enseguida. Me miraban en silencio, me acariciaban con las manos, con sus labios, yo empezaba a jadear un poco. Me esforzaba en mantener los ojos abiertos pero cada vez era más difícil. Me quitan la camiseta roja y me quedo con la blanca de tirantes. Estoy increíble. Muy guapa muy cachonda con el cuerpo suave, con un olor exquisito. Se me marcan los pezones pero todavía no me tocan las tetas. Acudo con mis manos a ellas pero rápido me las apartan e inmovilizan. Me pongo más cachonda. Alejo se pone a horcajadas sobre mí y me empieza a rozar las tetitas con la cara, le digo que va, que por favor. Mientras Alberto me trabaja la orejita.
Oigo un cinturón y veo que Adrián se quita lo que le quedaba de ropa. Tiene un cuerpo increíble y se acerca para que le toque. Palpo su piel tensa y caliente. Y de repente así sin más me cogen y me dan la vuelta y me ponen a 4 patas. Yo tengo los mofletes rojos de calor. Rodillas y manos en el suelo. Y de repente suena un terrible azote en mi culo y suelto un gemido. Alberto me dice al oído con un tono duro : esto te gusta verdad? A lo que yo gimo. Uno se coloca debajo de mí y me abre las piernas. Me quita la camiseta y ya solo me quedan mis calzas y el tanga. Según esta debajo me toca las tetas. Yo me estoy poniendo fiera. Me muevo encima de el y le quito el pantalón.
De repente están los tres desnudos. Uno debajo mía, otro delante mía y el tercero tanteando mi culito mientras me pega de vez en cuando. Me empiezo a frotar el coño con la polla del que tenia debajo y los otros dos me acercan a la cara sus pollas duras. Abro la boca acerco las manos y empiezo a trabajar. No me dio tiempo. Me empecé a correr brutalmente nada mas sentí las pollas cerca de mi cara. Me movía frenéticamente sobre la polla de debajo. No me la metía. Le estaba masturbando con mi clítoris y así me Corp. Me agarran del pelo los que están de pie y me dicen que acabe lo que he empezado con tono amenazante. Y sin haber acabado de correrme me meto una polla en la boca mientras con las manos masturbo la otra polla y masajeo los huevos de la que me estoy comiendo.
Y cambio. La polla ya mojada me frota la cara y yo de vez en cuando abro la boca para que se masturben golpeándome la cara y la lengua. Alejo me tiene agarrada del culo y me mueve muy rápido para masturbarse. Me siento usada y me encanta. Veo que no les queda mucho. Y de repente lo oigo. Alberto me dice :toma guarra! Toma! Y ahí me perdí. Lo empecé a hacer mil mejor que antes y note como se me corrían en la cara en la boca y alego en su propia tripa. Me dice que se lo limpie con el coño y el resto con la boca. Y yo acudo como me ha ordenado. Nos levantamos y me llevan al baño a lavarme las tetas y la cara. Me besan y me acarician son tiernos justo como en ese momento me hace falta
Vamos al salón y Adrián me abraza mientras me Alberto me da una copa de vino y alejo se hace un porro. Me tapan con una manta. Yo me recuesto. Estoy cómoda y pierdo la noción del tiempo estoy muy excitada. Me dicen que me masturbe. Y entre los brazos de Adrián me empiezo a masturbar. Le metí mis dedos en la boca para que me la mojara bien me abrí de piernas y me empecé a frotar el clítoris hasta que me corrí. Aun con los ojos cerrados noto un glande en mi clitoris y veo que una polla me va a partir en breve a lo que digo con una vocecilla muy de putita oh si.
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